La vida artificial será realidad en un año
Craig Venter / ABC

La vida artificial será realidad en un año

VERÓNICA BECERRIL | CORRESPONSAL ROMA
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Dentro de un año la vida artificial será realidad. No se trata del argumento de una película de ciencia ficción, sino que es la afirmación que ha lanzado el biólogo estadounidense Craig Venter en Venecia, durante la quinta conferencia mundial sobre el «Futuro de la Ciencia». El proyecto parece ir con retraso, ya que el propio Venter anunció el pasado mes de mayo en España que los primeros resultados se ofrecerían antes de diciembre.

Venter es un apasionado del ADN, como demostró cuando en 2000 efectuó el primer mapa del genoma humano. En su conferencia sobre «La revolución del ADN», el científico estadounidense ha explicado que «hasta ayer nos esforzábamos por leer el genoma, hoy hemos aprendido a escribirlo», es decir, el equipo de Venter ha conseguido «pasar el software de la vida de una célula a otra, cambiando un organismo en otro». Hasta ahora Venter se ha centrado en organismos unicelulares, pero como bromeó el propio científico, «así se inicio la vida en el planeta».

ADN en una bacteria

El experimento parte de la inserción de una porción de ADN en una bacteria. Seguidamente, el genoma de la bacteria se clona en un fermento, extrayéndolo después para trasplantarlo en una célula «huésped». El genoma clonado viene tratado de modo que la célula «huésped» no lo rechace. En esta fase, la célula se «reaviva» como si fuera un organismo diferente del precedente. «Dentro de un año conseguiremos que estas células hagan lo que nosotros queramos, ya no habrá escusas sobre la carencia de agua, medicinas, o recursos limpios», ha asegurado el biólogo.

Venter ha hablado también de cómo afrontar el calentamiento global. «Estamos intentado capturar CO2 no sólo de la atmósfera, sino también de los grandes productores de CO2, como las centrales termoeléctricas», ha anunciado, especificando que «estamos a un paso de la posibilidad de hacer que donde se produce CO2 se utilice como energía». Y sobre la energía limpia ofreció también una solución anunciando que a través de la inserción de unas instrucciones específicas en el ADN de las bacterias, «iniciaremos a producir carburantes limpios hasta conseguir sustituir el petróleo como fuente de energía. A partir de ahora los límites del hombre no estarán determinados por los instrumentos a disposición, sino por su capacidad de imaginación».