Representación en 3D de un Thylacoleo carnifex o «león con bolsa asesino»
Representación en 3D de un Thylacoleo carnifex o «león con bolsa asesino» - Wikicommons / José Manuel Canete

Así era el Thylacoleo, la fiera más destructiva de Australia

Nuevos hallazgos fósiles sugieren que este león marsupial extinto era diferente a cualquier ser vivo actual, utilizaba su fuerte cola a modo de trípode junto con sus patas traseras y era un excelente escalador

MadridActualizado:

«Una de las más fieras y destructoras bestias depredadoras». Así es como definió al Thylacoleo carnifex el biólogo y paleontólogo Sir Richard Owen en 1859, momento en que lo descubrió en una caverna del desierto de Nullarbor (Australia). Coloquialmente llamado «león marsupial» -debido a una mezcla de su parecido con este felino, aunque en realidad esté emparentado con los koalas, los wombats y los canguros-, los últimos fósiles encontrados sugieren que tenía una fuerte cola que le ayudaba a desplazarse y a sentarse sobre sus patas traseras.

Así lo afirma el último estudio publicado en la revista «PLOS ONE» por el equipo de Roderick T. Wells, de la Universidad Flinders, junto con Aaron B. Camens, del Museo de Australia Meridional (ambos en Australia). Los restos hallados de un especímen casi completo han permitido a los investigadores reconstruir por primera vez el esqueleto de este animal cuyo nombre científico quiere decir «león con bolsa asesino». Poco se conoce de este depredador marsupial que vivió en la época tardía del Pleistoceno (hace entre 1.600.000 y 46.000 años) más allá de que era carnívoro, cuadrúpedo y que medía unos 75 centrímetros de alto por 150 de ancho, además de que pesaba en torno los 130 kilogramos. De forma paralela, en los últimos años también se han hallado restos de otros «parientes» de la familia «Thylacoleonidae», aunque más pequeños, como el «Wakaleo schouteni», que tenía el tamaño de un perro; o el «Microleo attenboroughi», de la envergadura de un gato. Todos compartían unos premolares muy grandes, con forma de cuchilla, que usaban para cortar la carne de sus presas.

«Aunque es el carnívoro marsupial más grande de Australia, conserva muchas características indicativas de su ascendencia de herbívoros Diprotodontes (género de mamíferos marsupiales de Australia extintos hace unos 46.000 años) y su origen ha sido objeto de considerable debate durante más de 150 años», explican los investigadores en el estudio. El equipo señala que la cola del Thylacoleo era rígida y muy musculosa, permitiendo que se usase junto con las extremidades posteriores a modo de «trípode» para liberar las superiores y poder agarrar los alimentos, como hacen los canguros.

(A) Reconstrucción del esqueleto de T. carnifex . (B) Esquema corporal basado en el examen de la musculatura evidente en las imágenes de rayos X de los marsupiales Vogelnest y Allen
(A) Reconstrucción del esqueleto de T. carnifex . (B) Esquema corporal basado en el examen de la musculatura evidente en las imágenes de rayos X de los marsupiales Vogelnest y Allen - Rod Wells

Sin embargo, a pesar del apellido de «asesino» y la creencia de que era un ser temible, poseía una espalda rígida y unas fuertes patas delanteras ancladas a fuertes clavículas, lo que sugiere que no era un gran cazador, aunque sí apto para emboscadas o rescate (animales que caían de los árboles), «lo que lleva a la conclusión de que se trataba de un carroñero o emboscador de presas grandes», señalan. Además, las evidencias también apuntan a que era un gran escalador, posiblemente de árboles o cavernas con paredes escarpadas.

Otro de los aspectos que ha llamado la atención de los investigadores es que en las cuevas donde se han hallado restos de Thylacoleos, se han encontrado diferentes especímenes de distintas edades, «lo que sugiere un alto grado de sociabilidad», afirman.