Además de obtener imágenes en gran detalle el Sol, con varias longitudes de onda, el SOHO es un gran descubridor de cometas
Además de obtener imágenes en gran detalle el Sol, con varias longitudes de onda, el SOHO es un gran descubridor de cometas - NASA/SOHO/THE SUN TODAY

SOHO, el guardián del Sol, cumple 20 años

Fue lanzado un 2 de diciembre de 1995. Ha sido crucial para predecir tormentas solares y entender el funcionamiento de la estrella. También ha permitido entender la «meteorología» del espacio, afectada por el viento solar

MADRIDActualizado:

El Sol es el principal responsable de que haya aparecido vida en la Tierra. Su calor y su radiación alimentan la mayoría de los ecosistemas terrestres, y cuando muera, se cree que se hinchará y que acabará con el planeta que ha permitido florecer. Solo él acumula el 99,9 por ciento de la masa del Sistema Solar. Cada segundo, convierte cuatro millones de toneladas de materia en energía. A veces, desde su ardiente estómago calentado hasta los 15 millones de grados centígrados, las últimas capas solares emiten poderosas sacudidas de materia y energía que chocan contra la Tierra y producen apagones, problemas en los satélites y alteraciones en el campo magnético terrestre. Por si fuera poco, parece ser que los ciclos de actividad solar influyen en el clima de la Tierra y pueden llegar a activar períodos de glaciaciones.

Mucho de lo que se sabe hoy en día acerca de este «creador» se lo debemos en gran parte al «Solar and Heliospheric Observatory», SOHO, una vetusta sonda que este 2 de diciembre ha cumplido 20 años desde su lanzamiento. En todo este tiempo, ha estado vigilando el Sol de forma permanente, y ha permitido hacer evolucionar una rama de la ciencia, la heliofísica, que antes debía cultivarse desde observatorios terrestres. Gracias a él, hoy se conoce mucho mejor cómo el Sol funciona y puede influir a la Tierra, ya que ha permitido responder a preguntas cruciales acerca del interior solar, del origen del viento solar (flujo de materia expulsada desde el astro) o de la dinámica de las capas más superficiales de la estrella.

«SOHO acabó con la idea de que el Sol era un objeto estático y estable, y la cambió por la visión de la bestia dinámica que es en realidad», ha dicho Bernhard Fleck, jefe de la misión SOHO por parte de la Agencia Espacial Europea. ( Dos décadas de descubrimientos, según la ESA).

Por ejemplo, hasta que empezó a enviar sus datos, no se sabía mucho acerca de la «meteorología espacial», ese conjunto de fenómenos que afectan al entorno en el que operan las naves. Tampoco se sabía tanto acerca de las eyecciones de masa coronal (CMEs, en inglés) esas llamaradas violentas que el Sol expulsa al espacio. Pero no es lo único.

Un vigilante incansable

«El SOHO ha sido muy importante para la física solar y ha contribuído a muchas áreas. Todos los que trabajan en el Sol se han aprovechado de él para algo», explica Héctor Socas, un físico solar del Instituto de Astrofísica de Canarias. «Lleva un conjunto de instrumentos muy completo que le permite obtener datos muy diversos, gracias a que observan la luz procedente de distintas longitudes de onda (la que se ve y la que corresponde a los rayos X o ultravioleta)». Además, tal como dice, la sonda está observando al Sol de forma continua, lo que permite obtener datos muy útiles para los científicos.

Expulsión de materia desde las capas superficiales del Sol
Expulsión de materia desde las capas superficiales del Sol - NASA/SOHO/THE SUN TODAY

Para ello, la NASA colocó al SOHO en el punto de Lagrange L1, una posición en la que la influencia gravitatoria del Sol y de la Tierra se contrarrestan. Además, sincronizó la órbita de SOHO con la de la Tierra, de modo que siempre estén alineados y la sonda pueda «mirar» hacia el Sol. Esto también se podría decir de otro modo, y es que los científicos crearon un «planeta artificial» para vigilar al Sol.

Aparte de ver cómo se comporta la superficie solar, el SOHO ha permitido estudiar la sismología solar para entender cómo es su interior (en la Tierra ocurre algo parecido: gracias a los terremotos se puede intuir de qué está hecho el interior). Por si fuera poco, el SOHO también se ha convertido en un vigía inigualable para «cazar» cometas.

«SOHO es uno de los principales descubridores de cometas. Esto ocurre porque los cometas son muy visibles cuando están cerca del Sol, que es cuando desarrollan la cola (el viento solar y la radiación interaccionan con la superficie de roca del objeto y generan un largo halo luminoso)».

La sonda también fue un ingrediente clave para entender el problema de los neutrinos solares, unas partículas que llegaban a la Tierra y que «desafíaban» a la física, puesto que llegaban al planeta en menor cantidad de la que debía esperarse de acuerdo con el funcionamiento del Sol. Sin embargo, los científicos averiguaron que los neutrinos se transformaban en otro tipo de neutrinos en su camino del Sol a la Tierra, y que por eso no se detectaban. Tan importante fue este hallazgo, que recibieron el Premio Nobel de Física este año.

Si el SOHO permitió entender que el Sol es una enorme bola de plasma y energía en constante cambio y evolución, y que tiene efectos en el vecindario de la Tierra y en todas las naves que el hombre quiera lanzar al espacio, fue gracias a una casualidad. En 1998, un error informático provocó que se perdiera contacto con él y que empezara a dar vueltas sobre sí mismo, con la consecuencia de que sus paneles solares dejaron de alimentar con energía a las baterías. Aunque una campaña internacional se afanó en buscarlo con radiotelescopios, lo que en el inmenso espacio es como buscar una aguja en un pajar, SOHO estuvo perdido duranet cuatro meses. Por azares del destino, se logró localizar tiempo antes de que los paneles volvieran a recargar sus baterías y la nave pudiera reiniciar sus sistemas.

Con todo, una misión que iba a durar 5 años lleva ya dos décadas vigilando al Sol. Y desde hace 5 años, lo hace con la compañía de la sonda SDO, con el objetivo de desvelar los misterios de nuestra estrella.