Los embriones de «María» a punto de eclosionar - Laura Decan

Resuelven el misterio de «María», que se embarazó sola y virgen

Esta hembra de pez espinoso ha producido descendencia a partir de huevos fertilizados cuando todavía estaban dentro de ella... sin conocer varón

ABC Ciencia
MadridActualizado:

El pequeño espinoso Gasterosteus aculeatus, que habita tanto en agua dulce como en la costas en el hemisferio norte, tiene una vida sexual bastante normalita entre los peces. El macho realiza un curioso baile en zigzag para atraer a la hembra hasta el nido que previamente ha construido. Esta pone allí los huevos y una vez concluida su tarea, es ahuyentada. El padre fertiliza los huevos y durante dos semanas hasta su eclosión se dedicará a protegerlos y cuidarlos, ventilándolos con sus aletas para airearlos.

Eso es lo que normalmente pasa, pero una hembra de esta especie del acuario de Nottingham en Inglaterra ha producido descendencia a partir de huevos fertilizados cuando todavía estaban dentro de ella. Eso, sin conocer varón. Semejante caso nunca había sido visto antes, así que los científicos han llamado «María» al ejemplar por su embarazo «milagroso».

Al parecer, «María» portaba los huevos y estaba cerca de la muerte cuando se notó su situación, por lo que los investigadores tomaron la decisión de dormirla y salvar la vida de sus pequeños, embriones casi completos, a través de una cesárea. Fueron recuperados con éxito 54 embriones de pececillos que crecieron hasta la edad adulta en los acuarios de Nottingham, donde alrededor de 20 aún sobreviven casi tres años después. El equipo también logró criar con éxito más peces a partir de la descendencia de «María» en condiciones normales.

Una cría de «María» en el acuario de la Escuela de Ciencias de la Vida
Una cría de «María» en el acuario de la Escuela de Ciencias de la Vida - L.D.

«Nos sorprendió lo que encontramos cuando examinamos a «María» en nuestro laboratorio en las Hébridas Exteriores (las islas de Escocia donde fue encontrada). Parecía un pez común, por lo que no podíamos creerlo cuando descubrimos que había desarrollado embriones casi por completo dentro de sus ovarios. Esto es bastante inaudito en una especie de ponedoras. Los embriones estaban perfectamente sanos, no se deformaron de ninguna manera y la mayoría han seguido viviendo una vida adulta normal», explica Laura Dean, de la Escuela de Ciencias de la Vida en la Universidad de Nottingham.

Ni hermafrodita ni clonada

Este descubrimiento es actualmente el único registro de este tipo de fertilización y distribución de descendientes vivos en cualquier pez, por lo que el equipo de investigación estaba muy interesado en investigar cómo pudo haber ocurrido. Hay tres mecanismos conocidos por los cuales puede ocurrir un tipo anormal de reproducción en los peces. La primera es la partenogénesis, que es donde la propia pez se clona. La segunda es que podría ser hermafrodita con órganos sexuales masculinos y femeninos.

«Pudimos descartar estas dos posibilidades porque, en la partenogénesis, su descendencia habría sido genéticamente idéntica a la madre o, si hubiera hermafroditismo, solo habrían tenido versiones de genes que ella tenía, sin aportación genética desde cualquier otro lugar. Entonces, hicimos algunas pruebas genéticas muy simples en la descendencia y encontramos que tenían versiones de genes que Mary no tenía y por lo tanto deben haber tenido un padre», asegura Dean.

«Nuestra teoría es que, de alguna manera, los espermatozoides entraron en el pez, fertilizaron los óvulos y se convirtieron en embriones normales de padre y madre. Lo que probablemente sucedió es que ella se metió en un nido para poner sus huevos donde otra hembra ya lo había hecho y esos huevos habían sido cubiertos con esperma por un espinoso macho. De alguna manera, parte del esperma en el nido debió de haber entrado en «María», probablemente a través de su tubo para poner los huevos, y fertilizó los huevos dentro, pero ella nunca los puso», explica la investigadora.

¿Un cambio evolutivo?

Para Andrew MacColl, profesor asociado de biología evolutiva este hallazgo casi accidental que reveló un fenómeno tan raro «podría ayudarnos a comprender un cambio realmente importante que ha ocurrido en todo el árbol de la vida». La mayoría de los animales ponen huevos, pero algunos (incluyendo a casi todos los mamíferos, pero pocos peces) retienen sus huevos dentro y dan a luz a crías vivas. Aunque esto parece ser algo difícil de lograr en la evolución, ¡este pequeño pez parece haber llegado casi solo!», señala.

El hallazgo de huevos fertilizados dentro de un espino solo se registró una vez antes, en un artículo publicado en la década de 1950, pero solo se registró como una imagen de los peces sin entrega de embriones.

Los investigadores buscarán en las próximas expediciones de pesca a Escocia más espinosos que puedan mostrar el mismo fenómeno para ver si existe la posibilidad de que no sea solo un incidente extraño, sino que sea una indicación de un cambio evolutivo o genético en el mecanismo reproductivo de la especie.

También esperan obtener fondos para investigar los mecanismos internos que permitieron que los embriones, que normalmente se habrían desarrollado en el agua y habrían sido cuidados por el padre, se desarrollaran dentro del fluido ovárico sin esas atenciones.