Pedro Duque cree que «merece la pena» volver a pisar la Luna / EFE
Pedro Duque cree que «merece la pena» volver a pisar la Luna / EFE

«Para llegar a Marte primero tenemos que volver a la Luna», dice Pedro Duque

JUDITH DE JORGE | MADRID
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Dedicado a la ingeniería aeronáutica, Pedro Duque (Madrid, 1963) se ve obligado ahora como director de la compañía Deimos Imaging a mantener los pies en la tierra, pero sigue siendo para todos astronauta, el único de nacionalidad española, el único que tenemos. Con dos vuelos espaciales en su historial, recuerda la llegada del Hombre a la Luna (este jueves se cumplirán cuarenta años del lanzamiento del Apolo 11 y el lunes, del paseo lunar) con ojos que entonces eran de niño, pero con la misma ambición que un día le hizo desafiar la gravedad: regresar ahí arriba.

-¿Cómo ha evolucionado la carrera espacial desde que llegamos a la Luna? -Han pasado cuarenta años en los que la tecnología ha evolucionado muchísimo. Especialmente en lo que se refiere al soporte de vida, cómo hacer que una persona viaje, resida y pueda regresar de un viaje al espacio a mayor distancia, porque la Luna se nos ha quedado pequeña. Ahora mismo tenemos seis tripulantes en la Estación Espacial Internacional y uno de ellos es nuestro: europeo, belga. Pero ayer mismo salieron unos señores de una simulación que hemos hecho en tierra para comprobar la resistencia psicológica, que tampoco es moco de pavo.... Imagina, pasar seis meses en una lata para ir otro planeta (Se refiere al experimento de aislamiento de 105 días realizado por seis voluntarios que simulaba un viaje a Marte en el Instituto de Problemas Biomédicos (IPBM) de la Academia de Ciencias de Rusia en Moscú).

-¿Cuál es para usted el mayor hito desde la pisada de Armstrong?

-Bueno, es muy dificil que para la gente los hitos espaciales que hemos llevado a cabo, que son muchos, tengan la relevancia del viaje espacial, porque que alguien vaya al espacio y pise la Luna, luche con el polvo lunar y deje ahí unos espejos con los cuales comunicamos... nos llama la atención. Pero ahora mismo tenemos una estación espacial funcionando, 400 toneladas de laboratorio en órbita alrededor de la Tierra, que es un hito gigantesco. Ya sabemos cómo hacer para que la gente esté catorce o 16 meses en el espacio sin que le pase nada. Además, hemos creado un increíble sistema de comunicaciones en el espacio con el cual todos nos enteramos de las burradas que ocurren en el mundo inmediatamente. Y eso ha hecho que se haya repartido muchísimo la justicia en el mundo. Todos sabemos lo que ocurre en todos los lados y podemos opinar.

-¿Llegar a Marte pasa por volver a la Luna?

-Es una manera de hacerlo, pero habría que tener mucho cuidado, porque estas cosas sólo pueden salir bien o mal a la primera. No tenemos una segunda oportunidad cuando lanzamos a alguien al espacio. Hay que probar los sistemas, todos, muy bien antes. Sí, primero hay que ir a la Luna, quedarse, y luego ya veremos qué pasa. Para eso hace falta, como en el del Apolo, un montón de ingenieros trabajando durante unos cuantos años. Eso alguien lo tiene que hacer y no pueden ser las industrias privadas porque un viaje así no tiene rendimiento inmediato, lo tienen que hacer los estados

-¿Pero merece la pena el esfuerzo de regresar?

-Desde luego. Sólo han ido los varones americanos, y casi todos militares. La Humanidad tiene que estar mejor representada, creo que esto es importantísimo también. Llegar a la Luna es algo que hacemos los humanos, debemos ir todos juntos. Y técnicamente, también es necesario.

-¿Cómo recuerda ese 20 de julio de 1969? -Tengo un recuerdo un poco vago, pero creo que estaba en Zestona, en Guipúzcoa, y ví el acontecimiento en la tele de la pensión en la que estábamos alojados para que mi madre fuera a tomar las aguas al balneario. Me imagino que miraría un minuto y después se me olvidaría, como todos los niños de seis años, que es la edad que tenía entonces, pero me impresionó mucho, eso está claro.

-¿Ya soñaba con ser astronauta?