Megachirella wachtleri camina a través de la vegetación en una escena de la vida en los Dolomitas hace 240 millones de años
Megachirella wachtleri camina a través de la vegetación en una escena de la vida en los Dolomitas hace 240 millones de años - Davide Bonadonna

La madre de todos los lagartos, hallada en los Alpes italianos

El ejemplar vivió hace 240 millones de años, lo que lo convierte en el más antiguo del mundo jamás descubierto

ABC Ciencia
MadridActualizado:

Un equipo internacional de paleontólogos ha identificado al lagarto más antiguo del mundo. Se trata de Megachirella wachtleri, una especie del tamaño de un camaleón que vivió hace 240 millones de años y cuyo fósil ha aparecido en los Alpes italianos. El animal, descrito en la revista «Nature», es el primer ancestro conocido de los escuamatos, el grupo que hoy incluye lagartos y serpientes escamosas, y brinda información clave sobre la evolución de esas criaturas.

El fósil sugiere que el origen de los escuamatos es hasta 75 millones de años más antiguo de lo que se creía, pudiendo haberse producido a finales del período Pérmico, hace más de 250 millones de años. En la actualidad hay 10.000 especies de lagartos y serpientes en todo el mundo, el doble de especies diferentes que los mamíferos. A pesar de esta diversidad moderna, hasta ahora los científicos no sabían mucho sobre las primeras etapas de su evolución. «Es extraordinario cuando te das cuenta de que estás respondiendo preguntas de larga data sobre el origen de uno de los grupos más grandes de vertebrados en la Tierra», señala Tiago Simões, autor principal y estudiante de doctorado de la Universidad de Alberta en Canadá.

A juicio de Michael Caldwell, también de Alberta, «los fósiles son nuestra única ventana precisa al pasado antiguo. Nuestra nueva comprensión de Megachirella no es más que un punto en la antigüedad, pero nos dice cosas sobre la evolución de los lagartos que simplemente no podemos aprender de ninguna de las 9.000 especies de lagartos y serpientes vivos en la actualidad».

Originalmente desenterrado a principios de este siglo de capas de arena y arcilla en las montañas Dolomitas del norte de Italia, los investigadores lo consideraron entonces un reptil enigmático parecido a una lagartija, pero no pudieron llegar a identificarlo de forma definitiva, por lo que pasó prácticamente inadvertido para la comunidad internacional.

Arrastrado por una tormenta

Cuando este animal caminaba sobre la Tierra, en el período Triásico medio, las masas terrestres estaban unidas en un supercontinente llamado Pangea. Las condiciones bajo las cuales se encontró el fósil, en sedimentos marinos rodeados de plantas terrestres fosilizadas, sugieren que una poderosa tormenta golpeó la costa donde vivía megachirella, arrastrando al lagarto al mar.

Fósil de Megachirella
Fósil de Megachirella - MUSE - Science Museum, Trento, Italy

Para comprender mejor tanto la anatomía de Megachirella como la evolución más temprana de lagartos y serpientes, los autores reunieron el conjunto de datos de reptiles más grande jamás creado y lo combinaron con nuevas informaciones anatómicas del lagarto obtenidas a partir de tomografías computarizadas de alta resolución.

Toda esta nueva información se analizó utilizando métodos de vanguardia para evaluar las relaciones entre las especies, revelando que el otrora enigmático reptil era en realidad el escuamago conocido más antiguo. «Al principio no creía que Megachirella fuera una verdadera lagartija, pero la evidencia empírica descubierta en este estudio es sustancial y no puede llevar a otra conclusión», dice Randall Nydam, de la Universidad Midwestern en Arizona, coautor de estudio.

Para el también coautor Massimo Bernardi, de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bristol, «esta es la historia del redescubrimiento de un espécimen y resalta la importancia de preservar los especímenes naturalistas en buen estado».