El director de la ESA, durante una conferencia
El director de la ESA, durante una conferencia

Johann-Dietrich Wörner, director de la ESA: «No iremos a Marte hasta dentro de 20 años, es muy peligroso»

El máximo responsable de la Agencia Espacial Europea participa en el primer Congreso del Espacio que se celebra en Madrid, una cita para hablar de actividades en la última frontera

Madrid Actualizado: Guardar
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Gracias a los programas de retorno industrial de la ESA, España recibe del espacio más dinero del que invierte en él. Y eso es algo bueno para nosotros, aunque no tanto para la Agencia Espacial Europea (ESA), a la que le gustará equilibrar la balanza. Como prueba de la pujanza del sector en nuestro país, ayer y hoy se celebra en Madrid el primer Congreso del Espacio, donde los principales actores y expertos en tecnología y ciencias espaciales se han dado cita para repasar la situación española y sus perspectivas de futuro. Un futuro, por cierto, que se presenta despejado. Entre los asistentes, destacó la presencia del director general de la Agencia Espacial Europea, Johann-Dietrich Wörner que concedió una entrevista a ABC para hablar de los próximos y apasionantes proyectos europeos en el espacio. Luna, Marte, cosmología… pero también telecomunicaciones cuánticas y observación de la Tierra forman parte de nuestras actividades en la última frontera.

-¿Cuáles son las misiones más importantes de la ESA para los próximos años?

Soy el director general, y no puedo decir cuál es la misión más importante para mi, porque a los demás directores de misión no les gustaría. Creo que tenemos muchas misiones inspiradoras para los próximos años. Iremos a Marte, para buscar vida. Tenemos Cheops, que se lanzará este año para buscar exoplanetas, un tipo de investigación que acaba de ser premiada con el Nobel. En resumen, tenemos una serie de misiones muy bonitas en el área de Ciencia y Exploración. Pero también en telecomunicaciones, donde estamos trabajando en Comunicaciones cuánticas seguras, imposibles de interceptar.

-Precisamente en este campo, los chinos han anunciado grandes avances en los últimos tiempos…

Sí, pero basados en tecnologías europeas, concretamente de Austria. Le contaré la historia. Fue un científico austríaco el que propuso que Europa lo hiciera, pero los europeos dijeron que no les interesaba. Así que se fue a China, lo cual fue una pena para mi. Pero ahora lo hemos arreglado, y nosotros también lo hacemos, y muy bien, tanto con comunicaciones cuánticas desde el espacio a la Tierra como entre satélites. Estamos pasando a un nuevo nivel, que es el de tener comunicaciones completamente seguras, imposibles de interceptar.

«El espacio es de todos y debemos conquistarlo juntos»

-¿Colaboran ustedes con los chinos?

En el campo de la ciencia, y de las agencias espaciales, todo el mundo colabora con todo el mundo. Nosotros tenemos relaciones muy estrechas con la NASA, por supuesto, que es nuestro principal socio, pero también con Roscosmos en Rusia, con Jaxa en Japón, CSA, en Canadá, y también trabajamos con China, aunque en un nivel diferente.

-Normalmente China es bastante reacia a compartir información…

Sí, pero creo que tenemos que colaborar todos, porque solo tenemos un único y pequeño planeta, y es mejor que trabajemos juntos. El espacio es de todos y debemos conquistarlo juntos. Yo no soy un político, solo un ciudadano. Hemos trabajado juntos en el espacio incluso con países con los que aquí abajo, en la Tierra, había conflicto. ¿Recuerda la crisis de Crimea? Pues al mismo tiempo estábamos lanzando astronautas junto con Rusia, Estados Unidos, Japón y Canadá.

-Europa quiere participar en el regreso a la Luna. ¿Por qué cree que es necesario?

Siempre digo que, personalmente, no estoy interesado en el regreso a la Luna. Porque eso podría significar volver a lo que ya hicimos hace 50 años, es decir, a una carrera espacial, y a una guerra fría como la que hubo entonces entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Si decimos “volver a la Luna” volveremos también a reproducir lo que sucedió entonces. Por eso prefiero decir “vayamos a la Luna” y no “volvamos a ella”. Yo estoy muy interesado en la Luna, pero no en volver, sino en ir. Para mi, eso quiere decir que lo hagamos de forma global, todos juntos. Los americanos, probablemente, irán en el 2024, y lo harán en un módulo construido con tecnología europea, el Orión, lo que significa que iremos juntos hacia la Luna. Esta vez, los norteamericanos no irán solos.

-¿Lo mismo vale para Marte?

Marte es el siguiente objetivo. No creo que enviemos astronautas a Marte hasta dentro de unos veinte años. Es demasiado peligroso. Por eso la Luna es, también, un banco de pruebas, para perfeccionar las tecnologías que necesitaremos en Marte, como la forma de extraer agua, de cultivar alimentos, de utilizar los materiales disponibles… Aprenderemos mucho en la Luna.

-Hablamos mucho de ir a la Luna, pero las últimas misiones lunares de India o Israel para aterrizar en nuestro satélite han fracasado. ¿Por qué?

Hace 50 años, muchas misiones a la Luna fallaron. Y hoy sigue siendo difícil. Es duro. El espacio es duro. Para ir a la Luna se necesitan sistemas automáticos muy buenos, no puedes hacerlo sin ellos, y eso es algo muy complicado. En ambos casos, India e Israel lo han intentado. Y volverán a intentarlo.

-Pasemos a Marte. ¿Cuál es el papel de Europa en la conquista del planeta rojo?

Tenemos previstas dos misiones a Marte. La primera, ExoMars, se lanzara el año que viene, volará hasta Marte, y allí liberará un rover que perforará el terreno (a más profundidad que cualquier otro hasta ahora) para buscar signos de vida presente o pasada. La segunda misión, que haremos en conjunto con los Estados Unidos, es la Mars Sample Return, cuyo objetivo es el traer muestras de suelo marciano a la Tierra. Se trata de una misión fascinante, que requiere de tres lanzamientos independientes. Primero, los americanos llevarán un rover a Marte para recoger las muestras. Una segunda misión, también americana, aterrizará después junto a la primera y desplegará una plataforma de lanzamiento con un pequeño cohete. El rover introducirá las muestras en un contenedor que el cohete llevará a la órbita de Marte. El contenedor con las muestras se separará después del cohete y se quedará flotando alrededor del Planeta rojo. Allí, una nave orbital europea lo buscará, lo recogerá y lo traerá, con las muestras, de regreso a la Tierra, aterrizando en el estado de Utah. Esa es la idea. Una misión complicada, pero inspiradora.

-¿Tendremos astronautas europeos en la Luna y en Marte?

En la Luna sí. En Marte, dentro de unos veinte años. Pero a la Luna iremos junto a los americanos. ¿Cuándo? No lo se exactamente, pero digamos que el lunes, ja ja ja. (es un juego de palabras con Monday, que es lunes, y significa “día de la Luna”).

«España recibe del espacio más dinero del que invierte»

-¿Qué opinión le merece el sector espacial español?

España es muy fuerte en industria espacial y cuenta con varias compañías muy importantes. ESA tiene un programa de retornos que compensa a las naciones miembros que invierten en el espacio con importantes contratos, de forma que el dinero invertido por un país regresa a él y, a la vez, potencia su industria espacial. De esta forma, ESA une sus esfuerzos a los de los países miembros. Creo que España está muy bien posicionada en este aspecto. Incluso tenéis un ministro que es astronauta…

-De hecho, España está recibiendo, en forma de contratos, más dinero del que invierte, lo cual indica su buen nivel… ¿Y eso es bueno, no?

Si, es bueno, pero tenemos que mirarlo, porque para la ESA ninguno de sus países miembros debería recuperar ni más ni menos de lo que invierte, y tenemos que estar equilibrando eso todo el tiempo. Pero es verdad, España está recibiendo más dinero del que invierte, y eso es bueno, o parece bueno para el país, ja, ja ja. Deberíais de invertir más dinero en el espacio.

-Por último, ¿qué opina de este recién inaugurado Congreso del Espacio? ¿Cree que eso es bueno para la ESA?

Si no fuera así no habría venido. No suelo ir a los lugares que no considero útiles. Es una respuesta muy simple. Dicho eso, estoy encantado de haber venido, de haber podido explicar algo de lo que estamos planeando y de poder tener más contactos con España.