Los galardonados con los Rey Jaime I coinciden en reivindicar una mayor inversión en investigación

LUZ DERQUI
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VALENCIA. El vicepresidente de la Generalitat Valenciana, Víctor Campos, dio ayer a conocer los nombres de los seis investigadores galardonados con los Premios Rey Jaime I, que por primera vez este año reconocía el trabajo desarrollado en el campo del Urbanismo, Paisaje y Sostenibilidad, y que ha valorado el trabajo desarrollado por el catedrático de Urbanismo Fernando de Terán Troyano.

El arquitecto, que acaba de terminar su colaboración con el equipo que ganó el concurso internacional para la remodelación del paseo del Prado de Madrid, destacó ayer su empeño en «conquistar la ciudad para el peatón, disminuyendo la presencia avasalladora del automóvil».

Además, el Premio Rey Jaime I de Economía ha sido para el economista jefe del Banco de España, Agustín Maravall; el de Nuevas Tecnologías ha recaído en el director del Instituto de Microelectrónica del CSIC en Madrid, Fernando Briones; el de Investigación Básica ha sido para el catedrático de la Universidad de Oviedo José Barluenga Mur; el de Medicina Clínica para el presidente de la Comisión Nacional de Endocrinología, Felipe Casanueva, y el de Protección del Medio Ambiente para Joan Grimalt Obrador, del Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Barcelona.

Los galardonados coincidieron ayer en destacar la importancia de este tipo de premios, no sólo para quienes los reciben, sino también para incentivar a los jóvenes investigadores, aunque reivindicaron mayores inversiones en este campo. Para los científicos, la situación en España ha mejorado mucho, pero queda aún mucho camino por recorrer.

«Subir aunque sea al último vagón»

Así, el doctor Fernando Briones destacó ayer que «se ha avanzado mucho, pero también lo han hecho los países de nuestro entorno, por lo que se tiene que hacer un esfuerzo importante para poder alcanzar y estar en el pelotón, para coger el tren, aunque sea en el último vagón, porque desde ahí ya podemos ir avanzando».

Barluenga, por su parte, destacó que mientras España destina el uno por ciento del PIB a I+D, los países europeos invierten entre el dos y el tres por ciento y calificó la investigación como «un puntal básico de desarrollo que debe empezar desde la universidad».

Por su parte, Francisco Murcia, presidente de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados, que junto con la Generalitat Valenciana instituyó estos premios en 1989, bajo el patronazgo de Su Majestad el Rey, destacó ayer que hace siglos España era el país más poderoso del mundo, «pero ahora nuestros vecinos nos han dejado atrás, no hemos estado a la altura de las circunstancias». Por ello, destacó la importancia de este tipo de reconocimientos, porque es necesario estimular la investigación y la ciencia, ya que son «motor de riqueza y desarrollo».