Trabajos de excavación en un cementerio filisteo en Ascalón
Trabajos de excavación en un cementerio filisteo en Ascalón - Melissa Aja, expedición Leon Levy

Resuelven el misterioso origen de los filisteos, los enemigos bíblicos de Israel

Encuentran huellas genéticas procedentes del sur de Europa en pobladores que vivieron hace milenios en la actual ciudad de Ascalón

MadridActualizado:

Los filisteos eran los archienemigos de los israelitas y del héroe Sansón, y también fueron quienes enviaron al gigante Goliat a enfrentarse con David. Los restos arqueológicos indican que este «malo» de la historia, que llegó a Oriente Medio y fundó al menos cinco ciudades, bien podría estar relacionado con la civilización micénica, que asedió Troya, y que podría proceder de Creta. Otras teorías sostienen que eran un pueblo local que se extendió cuando otras potencias vecinas declinaron. Los investigadores llevan décadas tratando de averiguarlo, sin gran éxito.

Las cada vez más baratas y eficaces técnicas de secuenciación de ADN antiguo, que permiten estudiar el legado genético de personas que vivieron hace siglos o miles de años, han llevado a un equipo internacional de investigadores a concluir que los filisteos procedían del sur de Europa, quizás de la misma Italia. Los investigadores han examinado los restos de diez individuos que vivieron en la que hoy es la ciudad de Ascalón (Israel), hace 3.600 a 2.800 años, y han hallado un rastro genético procedente de Europa que existió durante el comienzo de la Edad del Hierro, pero que desapareció en apenas dos siglos, cuando estos filisteos se mezclaron con los pobladores locales. Estas conclusiones han sido publicadas en Science Advances.

«Es la historia humana más básica», ha dicho en Sciencemagazine Assaf Yasur-Landau, arqueólogo en la Universidad de Haifa (Israel) no implicado en el estudio. «Es la historia de gente real que dejó problemas reales atrás y que encontró nuevas familias en un nuevo hogar».

Trabajos de excavación en un cementerio filisteo en Ascalón
Trabajos de excavación en un cementerio filisteo en Ascalón - Melissa Aja, expedición Leon Levy

Los investigadores, dirigidos por científicos del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana de Alemania y de la Expedición Leon Levy descubrieron que, justo en el momento en que se estima que los filisteos llegaron a Oriente Medio, los genes europeos hicieron su aparición en la región. Esto sugiere que los ancestros de los filisteos migraron a través del Mediterráneo, y que llegaron a Ascalón al comienzo de la Edad del Hierro.

Durante décadas, los investigadores Lawrence E. Stager y Daniel M. Master investigaron los restos arqueológicos de la ciudad de Ascalón para averiguar el origen de los filisteos. Gracias a un profundo cambio en el registro arqueológico, Stager y Master situaron la llegada de los filisteos en torno al 1.100 antes de Cristo, justo en la transición desde la Edad del Bronce a la Edad del Hierro.

Rastro europeo

Ahora el ADN ha proporcionado una importante prueba de lo que pudo ocurrir en Ascalón. Los investigadores analizaron el parentesco de 10 individuos que vivieron en la ciudad, e identificaron la presencia de genes europeos en la etapa de transición.

«Este momento coincide con nuestras estimaciones para la llegada de los filisteos a la costa de Levante», ha explicado en un comunicado Michal Feldman, director del estudio.

Además de esto, los investigadores averiguaron que el bagaje genético europeo apenas duró un par de siglos en la región. Después de ese tiempo, este rastro «no es detectable y parece haberse diluido entre los genes locales», ha afirmado Choongwon Jeong, otro de los autores de la investigación.

Esto implica que, si bien los textos antiguos siguen llamando filisteos a estos pobladores, su composición genética no estaba tan clara, en opinión de Master.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos compararon 1,24 millones de sitios en los genomas de 10 esqueletos. Tres de los más antiguos (enterrados hace 3.500 a 3.700 años), no eran distinguibles de la población local. Pero cuatro niños enterrados 500 años más tarde, justo cuando se cree que apareció la cultura filistea, tenían de un 25 a un 70 por ciento de ADN procedente de Europa, especialmente próximo a pobladores del Egeo, Cerdeña y la península Ibérica. Sin embargo, 200 años más tarde, el material genético de tres adultos mostró ser idéntico al local, lo que, presumiblemente, indica que los europeos se casaron con los pobladores locales.

Estos últimos hallazgos apuntalan la hipótesis de que los filisteos provenían de Grecia, y que llegaron cuando varias importantes civilizaciones estaban colapsando, al final de la Edad del Bronce.

«Por fin tenemos una prueba científica real de que la gente llegó a Ascalón procedente de Europa», ha dicho en Sciencemagazine Kristian Kristiansen, investigador en la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, implicado en el estudio.