Recreación de una expedición humana a Marte
Recreación de una expedición humana a Marte - Archivo

Expertos dudan de los planes de Trump: faltan 40 años para llegar a Marte

Consideran poco realista la idea de viajar al planeta rojo en 2033. Recuerdan que es necesario diseñar y fabricar las naves, los lanzadores, los trajes, la inteligencia artificial y los sistemas de abastecimiento de comida u oxígeno

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El 11 de diciembre de 2017 el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para ordenar a la NASA preparar una expedición con astronautas a la Luna, «seguida de misiones humanas a Marte y otros destinos». Hace dos meses, la administración acortó los plazos y puso 2024 como fecha para volver a la Luna y 2033 para llegar a Marte y, recientemente, anunció un aumento de presupuesto para preparar la lanzadera necesaria para ir hasta el satélite.

Sin embargo, según varios expertos consultados por AFP, es muy improbable que se pueda cumplir con estos plazos salvo que Estados Unidos se embarque en una tarea tan titánica como la que estuvo detrás del programa Apolo, en la década de los sesenta, y que le costó al país unos 24.000 millones de dólares de la época (que hoy serían unos seis veces más).

«Mucha gente quiere que vivamos un momento Apolo de nuevo, y que tengamos un presidente como Kennedy, que una a todo el país», ha dicho para AFP Robert Howard, jefe de un laboratorio que desarrolla hábitats espaciales en el Centro Espacial Johnson, en Houston, Estados Unidos. «Si eso ocurriera, diría que volveríamos a Marte en 2027. Pero no creo que eso vaya a pasar. Creo que de acuerdo con lo que estamos haciendo hasta ahora, tendremos suerte si podemos llegar en 2037».

Sin embargo, teniendo en cuenta la vacilación política que está por delante, «podría ocurrir en los sesenta».

El problema de la radiación y la comida

Según Howard, los aspectos que más limitan la misión no son de naturaleza técnica o científica, sino que dependen del presupuesto y de la voluntad política.

Con todo, en opinión de este experto, todavía no se ha comenzado el trabajo de diseñar, fabricar ni probar los cohetes ni las naves necesarios para emprender el viaje.

Esto es un problema porque la misión a Marte llevaría al menos dos años, lo que contrasta con el viaje a la Luna, que solo llevó seis días.

Además, la misión al planeta rojo implicaría proteger a los astronautas de una exposición muy prolongada a la radiación solar y cósmica, según Julie Robinson, jefe científica de la NASA para la Estación Espacial Internacional.

Representación de un sistema de aterrizaje en la Luna, todavía por desarrollar
Representación de un sistema de aterrizaje en la Luna, todavía por desarrollar - NASA

Otro gran escollo sería la comida. Según esta experta, los sistemas actuales para cultivar plantas «no son empaquetables, portátiles ni lo suficientemente pequeños como para ir a Marte».

Jennifer Heldman, científica planetaria de la NASA, cree que otro gran problema es diseñar nuevos trajes de astronauta. Se tendrá que tener en cuenta que los que se usaron durante el programa Apolo estaban tan inflados que los astronautas no pudieron hacer un trabajo de precisión.

De hecho, la NASA está desarrollando un nuevo traje (xEMU), por primera vez en cuatro décadas, pero no estará listo hasta dentro de unos cuantos años.

Otro problema que aún no se ha resuelto es el del polvo. Los astronautas del Apolo volvieron a Tierra con grandes cantidades de polvo en los módulos. Por ello, una misión de larga duración a Marte, donde hay más polvo y viento, tendrá que lidiar con ello.

Extraer agua y oxígeno

Aparte, todavía no se ha creado la tecnología necesaria para extraer agua, oxígeno ni combustible para vivir en Marte. De hecho, aún falta probar este tipo de técnicas en la superficie de la Luna, supuestamente al final de esta década.

Todavía no se ha hallado una forma de aliviar la presión psicológica que supone un viaje por el espacio de dos años, sobre todo cuando no es posible comunicarse en tiempo real con la Tierra. De hecho, se estima que las comunicaciones por radio tendrán un retraso de entre cuatro y 24 minutos. En los próximos años, la NASA hará pruebas de comunicaciones retrasadas a bordo de la Estación Espacial Internacional.

Por último, se prevé que la inteligencia artificial tendrá un importante papel en ayudar a los astronautas durante la misión, pero todavía no se ha comenzado a desarrollar.

Para Bhavya Lal, experta del Instituto de Política de Ciencia y Tecnología, el plazo más realista para llegar a marte es 2039: «No solo depende del presupuesto. (...) ¿Cuántas cosas puede hacer la NASA a la vez?», se ha preguntado.