El meteorito lunar NWA 2727 abre las puertas a la colonización de nuestro satélite natural
El meteorito lunar NWA 2727 abre las puertas a la colonización de nuestro satélite natural - Masahiro Kayama, Tohoku University

Este meteorito prueba que el agua abunda en la Luna

Hallan por primera vez moganita en una roca lunar, un mineral que solo se forma en presencia de agua

MadridActualizado:

Un equipo de investigadores japoneses, dirigido por Masahiro Kayama, de la Universidad de Tohoku, acaba de hacer un descubrimiento excepcional: Un fragmento de moganita, mineral que solo se forma en presencia de agua, en el interior de un meteorito procedente de la Luna encontrado en una zona desértica del Norte de África. El hallazgo refuerza la idea de que, aunque no la veamos, en nuestro satélite existe agua en abundancia.

"La moganita es un cristal de dióxido de silicio (SIO2) similar al cuarzo -explica Kayama-. En la Tierra se forma como un precipitado cuando el agua alcalina (que incluye SIO2) se evapora bajo condiciones de alta presión. La existencia de moganita sugiere con fuerza que existe actividad de agua en la Luna".

Kayama y su equipo analizaron 13 meteoritos lunares utilizando las últimas tecnologías (microscopía electrónica y espectroscopios capaces de medir la vibración atómica de las rocas) para determinar las composiciones químicas y las estructuras de los minerales que contienen.

Los investigadores encontraron moganita solo en uno de esos 13 meteoritos, lo que confirma que el mineral no pudo formarse en el desierto africano. "Si la moganita se generó cuando el meteorito lunar quedó a la intemperie en la Tierra -explica Kayama- debería haber moganita en todas las muestras que cayeron a la Tierra al mismo tiempo. Pero este no es el caso".

El investigador añade, además, que parte de la moganita encontrada se había transformado en stishovita y coesita, minerales que se forman cuando el dióxido de silicio es sometido a muy altas presiones, lo que indica que probablemente se formó como consecuencia de fuertes impactos en la Luna.

Se trata de la primera vez que se encuentra moganita en rocas lunares. Los investigadores creen que los meteoritos proceden, muy probablemente, de un área de la Luna llamada Procellarum Terrane, y que la moganita se formó como consecuencia del proceso de evaporación de agua expuesta a una intensa luz solar. Kayama está convencido de que bajo la superficie lunar, protegidos del Sol, existen cristales de hielo en abundancia.

A poca profundidad

Durante los últimos años, diversas misiones espaciales han hallado evidencias de agua lunar, bien concentrada en forma de hielo en los polos, donde la luz solar incide en un ángulo muy estrecho, bien en el fondo de cráteres a los que los rayos solares no llegan. Pero esta es la primera vez que los científicos encuentran una evidencia clara de la existencia de abundante hielo de agua a muy poca profundidad bajo la superficie lunar, y además en latitudes medias y bajas.

El equipo de Kayama estima que la acumulación de agua en el suelo de la Luna se cifra aproximadamente en un 0,6 por ciento de su peso. Si están en lo cierto, los futuros exploradores lunares dispondrían de un fácil acceso a este recurso, lo que aumentaría en gran medida las posibilidades de grandes asentamientos e infraestructuras lunares, que darían lugar a una gran variedad de industrias durante las próximas décadas.

Proyectos como "Moon Village", el poblado lunar proyectado por la Agencia Espacial Europea para la próxima década, podrían recibir un fuerte impulso si los cálculos de Kayama resultaran ser correctos.

Los investigadores planean ahora rastrear agua en otros minerales de sílice lunares, así como el agua generada por la acción del viento solar en los suelos de regolito y las erupciones volcánicas del manto de la Luna. "El agua inducida por el viento solar -añade Kayama- puede darnos una nueva visión de la historia de la actividad del Sol, y el agua volcánica nos proporcionará información de cómo ha sido la evolución del agua en la Luna. Resulta todo muy emocionante".