Elizabeth Parrish es directora ejecutiva de BioViva, una compañía de Biotecnología que trabaja en el desarrollo de tratamientos para luchar contra el paso del tiempo
Elizabeth Parrish es directora ejecutiva de BioViva, una compañía de Biotecnología que trabaja en el desarrollo de tratamientos para luchar contra el paso del tiempo
Polémico experimento

Elizabeth Parrish: «Me siento maravillosamente bien»

Entrevista con la consejera delegada de BioVivo, la paciente cero de la primera terapia génica antienvejecimiento

MADRIDActualizado:

El año pasado decidió convertirse en «conejillo de Indias» de su propia compañíabiotecnológica inyectándose una terapia génica que solo se había probado antes en ratones. Lo hizo en Colombia para sortear el riguroso proceso que exige en Estados Unidos la FDA, la Agencia del Medicamento de Estados Unidos, antes de probar un nuevo medicamento en humanos. Un año después, y con los primeros resultados de aquel tratamiento, habla con ABC para explicar sus motivaciones.

-Los resultados indican que la terapia ha conseguido revertir veinte años el acortamiento de los telómeros de sus células. ¿Cómo se siente?

-Debemos ser cuidadosos al interpretar esos datos. Cuando me sometí al tratamiento tenía 44 años, pero la longitud de mis telómeros indicaba que mi edad biológica era de 65 años. Este dato no es raro para alguien que tiene una vida tan estresante como la mía. Ahora, un año después y tras la terapia, la longitud de mis telómeros se corresponde con la de una persona de 45 años, mi edad. Me siento maravillosamente bien, pero lo que importa es lo que indiquen mis biomarcadores. Mi empresa, BioViva, está trabajando con otros grupos que nos ayudarán a realizar un seguimiento.

-Los telómeros de nuestras células también se alargan con un modo de vida sana. Quizá haya influido que ahora descansa mejor, hace ejercicio...

-Creo de verdad en un estilo de vida saludable. Pero durante los últimos meses he estado viajando muchísimo, y dormir bien y hacer ejercicio en esas circunsantancias es bastante difícil. A pesar de todo me siento genial.

-¿En qué consistió la terapia?

-En realidad fueron dos: un inhibidor de la miostatina para incrementar la masa muscular y evitar la fragilidad del envejecimiento y otra para prolongar los telómeros. Existen cientos de estudios científicos que relacionan el acortamiento de los telómeros con enfermedades de la vejez. Tales como el cáncer, el alzhéimer o los problemas cardiovasculares.

-Desde entonces ¿ha completado la terapia con otras dosis?

-No, antes tenemos que averiguar lo potente que es la terapia y cuánto tiempo dura. Esta es la primera vez que se utiliza en humanos.

-¿Por qué decidió convertirse en la paciente cero de esta terapia?

-Me empecé a interesar hace tres años, cuando diagnosticaron a mi hijo una diabetes tipo 1. Me puse a investigar porque quería ayudar a mi hijo y a otros niños y también empecé a preocuparme por las enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Todos tenemos miedo a morir, pero cuanto más estudias este campo, más te das cuenta de que lo más probable es morir de una forma dolorosa y costosa. Me di cuenta de que necesitábamos una nueva forma de medicina.

-¿No tiene miedo a los efectos secundarios? ¿Qué opina su familia?

-Mis padres se sienten muy orgullosos de mí. Son mayores y ellos entienden lo corta que es la vida y lo importante que es intentar cambiarlo. No tengo miedo porque hay veinte años de investigación científica que avalan este tipo de terapia.

-La comunidad científica ha rechazado sus procedimientos por probar una terapia sin ningún control. Incluso George Martin, uno de sus asesores científicos, anunció su dimisión. ¿Por qué no siguió las reglas?

-George y yo seguimos siendo amigos. La mayoría de la gente coincide en que la medicina avanza muy lentamente. Opino que no es ético dejar a la gente morir sin la oportunidad de intervenir. Creo en el derecho de cada persona a elegir para sí misma la intervención médica que desee.

-¿Se siente más rechazada quizá por ser empresaria y no pertenecer al mundo de la investigación?

-La comunidad científica es nuestra aliada. Estamos consiguiendo cada vez más apoyos. Los investigadores debaten las nuevas ideas y gracias a ese debate se avanza y se logran nuevos tratamientos. Los empresarios, como yo, creamos negocios. Algunos medios escriben que tenemos un problema con el mundo científico y lo único que hacen es extender un mito y una falsedad.

-El anuncio de los resultados de su tratamiento coincide con la alianza de su empresa con un fondo londinense que quiere convertir la longevidad en una línea prioritaria de investigación,«Deep Knowledge Life Sciences». ¿Oportunismo o pura casualidad?

-«Deep Knowledge» es un mecanismo de financiación para las empresas más avanzadas y con los productos más rompedores. Nosotros somos los más innovadores en terapias reparadoras. La alianza tiene sentido.