Dunas fantasma en la región de Hellespontus, en Marte
Dunas fantasma en la región de Hellespontus, en Marte - NASA / JPL / Universidad de Arizona

Descubren en Marte dunas «fantasma» del tamaño del Capitolio

Cientos de pozos con forma de media luna son la huella de formaciones gigantescas de hace miles de millones de años. Pueden contener evidencias de vida pasada en el Planeta rojo

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Imágenes de Marte desde la órbita del planeta han revelado cientos de pozos en forma de media luna, donde dunas de arena del tamaño del Capitolio de Washington (o del edificio Telefónica en Madrid) se levantaron hace miles de millones de años.

Las curvas de estas antiguas impresiones de dunas registran la dirección de los vientos predominantes en el Planeta Rojo, proporcionando posibles pistas sobre el clima pasado, y pueden contener evidencias de vida antigua, según un nuevo estudio que detalla los hallazgos en el «Journal of Geophysical Research: Planets».

Las dunas fantasma son el espacio negativo dejado por las dunas de arena desaparecidas hace mucho tiempo. Los sedimentos de lava o agua enterraron parcialmente las dunas y se endurecieron, preservando los contornos de las dunas. Posteriormente, el viento expulsó arena de las copas expuestas y la limpió desde adentro, dejando un molde sólido en forma de duna perdida.

Las dunas fantasma se descubrieron por primera vez en la Tierra en la llanura del río Snake en el este de Idaho en 2016. El nuevo estudio identificó formas similares en imágenes del Mars Reconaissance Orbiter (MRO) de la cuenca Hellas y Noctis Labyrinthus en Marte. Las dunas son una característica común en la superficie del Planeta rojo, pero el nuevo estudio es el primer informe de moldes de dunas preservados en Marte.

«Cualquiera de estos pozos no es suficiente para decirte que se trata de una duna, o de un antiguo campo de dunas, pero cuando los pones juntos, tienen tantas similitudes con las dunas en Marte y en la Tierra que debes emplear algunas tipo de explicación fantástica para explicarlos como algo más que las dunas», ha explicado Mackenzie Day, un geomorfólogo planetario de la Universidad de Washington en Seattle y autor del nuevo estudio.

«Una de las cosas buenas de las dunas fantasma es que nos dicen, sin dudas, que el viento en Marte era diferente en el pasado antiguo, cuando se formaron», ha explicado. La atmósfera en la superficie de Marte es tan densa como la estratosfera de la Tierra a 35 kilómetros sobre el nivel del mar, sin embargo, el viento es un agente persistente de cambio que esculpe la superficie.

Comprender los vientos del pasado puede ayudar a los investigadores a reconstruir cómo los sedimentos pudieron haber viajado sobre la superficie, cómo se formaron las principales características y si el clima antiguo difería de las condiciones atmosféricas modernas, ha apuntado Day.

«El hecho de que el viento era diferente (cuando las dunas fantasma se formaron) nos dice que las condiciones ambientales en Marte no son estáticas a lo largo de escalas de tiempo, han cambiado en los últimos dos mil millones de años, algo que necesitamos saber para interpretar la geología en Marte», ha añadido.

Como croissants en una bandeja

Utilizando imágenes satelitales, Day y el coautor David Catling, un astrobiólogo de la Universidad de Washington, documentaron más de 480 moldes de dunas potenciales en la región de Noctis Labyrinthus, una mezcla fracturada de mesetas en el ecuador al oeste de Valles Marineris, el sistema de cañón más grande en el Sistema solar. Los investigadores también encontraron más de 300 pozos en forma de media luna en una superficie lisa y baja en el este de Hellas Planitia, un enorme cráter de impacto de 4.000 millones de años que se extiende a lo largo de 2.700 kilómetros en el hemisferio sur de Marte.

Los pozos tienen un parecido sorprendente con las dunas barján, el tipo de duna más común en la Tierra y en Marte. Las dunas barján en forma de media luna se forman en superficies planas, sin obstáculos por la vegetación, cuando el viento sopla principalmente desde una dirección y la arena es limitada. Los cuernos de las medialunas apuntan en la dirección del viento predominante. La arena se acumula en el exterior de la proa de la duna, sobrevuela el borde y se desparrama por la escarpada pendiente de la curva interior de la duna.

El tamaño y la forma de los pozos es consistente con los campos de dunas activos en Marte, y los pozos tienen características que solo se encuentran en las dunas. Un solo hoyo creciente podría ser una anomalía curiosa, pero un conjunto de pozos, alineados como croissants en la bandeja de un panadero, no deja lugar a dudas a los investigadores de que se trata de un campo de dunas.