Capas laminares de areniscas han preservado el cráter, bajo la cuenca de Minch
Capas laminares de areniscas han preservado el cráter, bajo la cuenca de Minch - Universidad de Oxford

Descubren un cráter de impacto de 20 kilómetros en Reino Unido

El mayor hallado en el país, fue provocado por un meteorito de 1 km de largo que cayó hace 1.200 millones de años cerca de la actual costa de Escocia

MADRIDActualizado:

Un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford ha detectado evidencias de la existencia de un cráter de 20 kilómetros de diámetro generado por el impacto de un asteroide de un kilómetro de largo. El hallazgo, que se ha publicado en Journal of the Geological Society, se ha producido al examinar rocas situadas en la costa septentrional de Escocia, pero no ha permitido situar la posición exacta del cráter.

«El material liberado tras el impacto de un meteorito gigante raramente se preserva sobre la superficie, porque es erosionado muy rápidamente», ha explicado en un comunicado Ken Amor, director de la investigación. «Así que este es un hallazgo realmente emocionante».

Los expertos han concluido que un meteorito impactó contra la Tierra hace 1.200 millones de años en una franja de terreno que hoy está en Escocia pero que, por entonces, era una zona árida situada cerca del ecuador. En aquella era, la vida en la Tierra estaba confinada a los océanos.

«Tuvo que ser un espectáculo considerable ver este gran meteorito impactar en un paisaje estéril, liberando polvo y restos de rocas por una gran zona», ha dicho Amon. En este momento la superficie podría haber sido similar a la que tuvo Marte en el pasado, cuando estuvo cubierto por océanos de agua líquida, según estos científicos.

Los investigadores han situado la posición del cráter a 15 o 20 kilómetros de una región próxima a la costa escocesa, bajo rocas jóvenes y el agua de la cuenca de Minch. «El próximo paso será llevar a cabo un rastreo geofísico en profundidad en esa zona», ha adelantado Amon.

Los investigadores encontraron las primeras huellas de esta colisión en 2008, cuando detectaron trazas de iridio, un elemento químico que se encuentra en los meteoritos en altas concentraciones. Por entonces, este iridio se localizó en una capa de rocas situada al norte de Ullapool, un pueblo en la región más septentrional de Escocia.

En un principio se concluyó que estas rocas procedían de una erupción volcánica, pero posteriores análisis revelaron el origen extraterrestre estos materiales.

Detalle de unas esférulas, unas bolas formadas en el impacto y halladas en las rocas
Detalle de unas esférulas, unas bolas formadas en el impacto y halladas en las rocas - Universidad de Oxford

«Hemos tenido mucha suerte al haber podido estudiar estas rocas, porque nos pueden decir mucho sobre cómo la superficie de los planetas, como Marte, es modificada por los impactos de grandes meteoritos», dijo en un comunicado John Parnell, coautor de la investigación que se llevó a cabo en 2008.

En este caso, los datos recogidos sobre el terreno les han permitido situar la dirección de la que vino el meteorito y, por ello, localizar la zona en la que presumiblemente se encontrará el cráter.

Se estima que los impactos con objetos de alrededor de un kilómetro ocurren con una frecuencia de uno cada 100.000 a un millón de años. Esta imprecisión para saber su frecuencia se debe, precisamente, al escaso registro de cráteres de impacto. La mayoría desaparece a causa de la erosión, los movimientos de las placas tectónicas o bien porque acaban enterrados.