Deimos Space, premiada por su proyecto para seguir al «Apophis»

J. M. NIEVESMADRID. En el año 2029, «Apophis», un asteroide de 250 metros de diámetro, pasará muy cerca de la Tierra. No chocará contra nuestro planeta, pero la fuerza de la gravedad terrestre

Actualizado:

J. M. NIEVES

MADRID. En el año 2029, «Apophis», un asteroide de 250 metros de diámetro, pasará muy cerca de la Tierra. No chocará contra nuestro planeta, pero la fuerza de la gravedad terrestre modificará su trayectoria, lo cual sí que podría ser peligroso durante la siguiente visita del asteroide, que se producirá en 2036. Un hipotético impacto contra esta roca espacial, que fue descubierta en 2004 y que ha suscitado alarma entre los astrónomos, sería equivalente a la explosión de 40.000 bombas atómicas.

Preocupada por la cuestión, la Planetary Society convocó, a principios de 2007, un concurso internacional para el diseño de una misión al «Apophis», con el objeto de calcular su trayectoria con la máxima precisión. Más de cien equipos de investigadores de veinticinco países se apuntaron. Tras largos meses de estudio, la Planetary Society anunció ayer los tres mejores proyectos, que ahora serán enviados a las distintas agencias espaciales.

El segundo premio ha sido para la misión «A-Track», presentada por la empresa española Deimos Space con el soporte de EADS Astrium Alemania y las universidades de Stutgart y Pisa. Se trata de la misma empresa que diseñó la misión «Don Quijote», cuyo objetivo sería desviar un asteroide con trayectoria de impacto contra la Tierra. El primer premio fue adjudicado a un consorcio de empresas de Estados Unidos, y el tercero a un grupo internacional europeo.

Riesgo de colisión

«El objetivo del proyecto presentado por Deimos -aseguraba ayer a ABC Miguel Belló, director general de la empresa- es determinar con exactitud el riesgo real de colisión con el «Apophis»». El proyecto español fue presentado el pasado agosto. Desde entonces, la Planetary Society ha estado evaluando las diferentes opciones. «Había que diseñar la misión completa, desde los instrumentos hasta la trayectoria», explica Belló.

La misión española consiste en enviar al asteroide una sonda en 2013 para que llegue en 2014. El proyecto americano que obtuvo el primer premio cuenta con un sistema láser para comunicar con su sonda.

Pero el punto fuerte del proyecto español está en la órbita de la sonda alrededor del asteroide. «Se trata de una órbita de fotoequilibrio -explica Belló- La radiación solar tiende a empujar a la sonda hacia fuera, mientras que la fuerza de la gravedad del asteroide tiende a atraerla. A pesar de su forma extraña, hemos encontrado un punto de equilibrio entre ambas fuerzas. Y desde allí podremos medir con precisión la trayectoria del asteroide».