Un selfie tomado por el Curiosity en Marte
Un selfie tomado por el Curiosity en Marte - NASA / JPL-CALTECH / MSSS

El Curiosity pesa una montaña de Marte con la tecnología de un móvil

Investigadores avanzan en la comprensión de cómo se formó el monte Sharp por las variaciones en los campos gravitacionales

MadridActualizado:

Todos los teléfonos inteligentes tienen acelerómetros y giroscopios, sensores que determinan su orientación y movimiento. El Curiosity, el rover de la NASA que recorre Marte desde su aterrizaje en 2012, también los lleva a bordo, aunque por supuesto son mucho más precisos que los que están en nuestros móviles. Estos instrumentos ayudan a los ingenieros y controladores de misión a desplazarse con el vehículo mientras explora la superficie marciana. Pero mientras el rover está parado, los acelerómetros también miden la fuerza de gravedad en un punto concreto. Utilizando hábilmente esos dispositivos, los científicos han podido «pesar» el extraño monte Sharp, la montaña en el centro del cráter Gale por el que avanza el Curiosity, y arrojar luz sobre sus misteriosos orígenes.

Cómo decrece la fuerza de la gravedad a medida que el rover sube el monte Sharp. Ese descenso permite a los autores del estudio medir la densidad de las rocas
Cómo decrece la fuerza de la gravedad a medida que el rover sube el monte Sharp. Ese descenso permite a los autores del estudio medir la densidad de las rocas- Kevin Lewis

Desde que llegó a Marte, el Curiosity ha estado explorando los complejos paisajes del cráter Gale, la cuenca seca de un antiguo lago de 154 kilómetros de ancho. De igual forma, se ha acercado a su pico central, el monte Sharp, de 5 kilómetros de altura. El origen de esta montaña ha sido debatido acaloradamente por los científicos, ya que su cima es más alta que la mayor parte del borde del cráter. Algunos investigadores han sugerido que el cráter estuvo una vez lleno de sedimentos y la topografía actual es, simplemente, el resultado de la erosión. Otros ha argumentado que los sedimentos arrastrados por el viento se acumularon en el centro del cráter, construyendo lentamente la montaña a su altitud actual.

La gravimetría, la medida precisa de pequeñas variaciones en los campos gravitacionales, se puede utilizar para pesar montañas mediante la detección de la densidad de los materiales del subsuelo. Cuando Curiosity se fue a Marte, dejó atrás sus herramientas de medición de la aceleración gravitacional, pero los científicos se las han ingeniado para convertir sus acelerómetros (instrumento RIMU) para la navegación de rutina en un medidor de los cambios locales en el campo gravitatorio.

Según publica la revista «Science», el equipo recopiló los datos de ingeniería de los primeros cinco años de la misión y los utilizó para medir el tirón gravitacional del Planeta rojo en más de 700 puntos a lo largo de la trayectoria del rover. Como el Curiosity ha estado ascendiendo el monte Sharp, la montaña también comenzó a tirar de él, pero no tanto como los científicos esperaban.

Rocas porosas

Este uso inteligente de RIMU mientras el Curiosity atravesaba el cráter reveló la existencia de rocas porosas de baja densidad debajo del rover: 1.680 kilos por metro cúbico, mucho menor que los 2.810 kilos que se habían estimado hasta ahora.

«Los niveles inferiores del monte Sharp son sorprendentemente porosos», dice Kevin Lewis, de la Universidad Johns Hopkins y autor principal del estudio. «Sabemos que las capas inferiores de la montaña fueron enterradas con el tiempo. Eso las compacta, haciéndolas más densas. Pero este hallazgo sugiere que no fueron enterradas por todo el material que pensábamos». En efecto, debido a que un entierro profundo habría compactado las rocas a una mayor densidad, esto indica que solo una fracción del cráter se llenó en el pasado. Estas evidencias refuerzan la idea de que el monte Sharp se formó en gran parte en su forma actual, como un montículo independiente dentro del cráter Gale.

«Todavía hay muchas preguntas sobre cómo se desarrolló el monte Sharp, pero este documento agrega una pieza importante al rompecabezas», dice Ashwin Vasavada, científico del proyecto de Curiosity en el Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA en Pasadena, California. «Estoy encantado de que los científicos e ingenieros creativos sigan encontrando formas innovadoras de hacer nuevos descubrimientos científicos con el rover», añade.