Javier PrietoCelia Villalobos y Craig Venter, durante su encuentro ayer en El Escorial

Craig Venter: «Nunca se llegará a una medicina y un tratamiento farmacológico individualizado»

El presidente de Celera Genomics, la compañía norteamericana que culminó la secuencia del genoma humano, y Premio Príncipe de Asturias de Investigación, Craig Venter, aseguró ayer que «nunca se llegará a una medicina individualizada». Sin embargo, confirmó que se asociará con una empresa farmacéutica para investigar medicamentos basándose en los resultados de la secuenciación del genoma.

MADRID. A. Acosta
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El científico estadounidense Craig Venter, presidente de la compañía que logró la secuenciación completa del genoma humano, aseguró ayer que «nunca se llegará a una medicina y un tratamiento farmacólico individualizado». En este sentido, explicó que no hay una relación directa entre los genes que nos hacen humanos y las enfermedades que podamos desarrollar. «Hay unas probabilidades estadísticas, pero no hay una respuesta directa de sí o no», afirmó. «Está en marcha un proyecto para ver qué personas son más propensas a tener reacciones tóxicas a un fármaco concreto, aunque nunca de forma absoluta». Con esto se podrá predecir qué personas van a responder mejor a un tratamiento concreto, y puso como ejemplo la quimioterapia, a la que sólo responde alrededor de un 30 por ciento de la población.

Craig Venter, que intervino ayer en El Escorial en un curso sobre la implicación del genoma en la patología humana, es presidente de la empresa Celera Genomics, principal institución, junto con el consorcio público Proyecto Genoma Humano (del que forman parte Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Japón y China) dedicada al estudio del mapa genético.

«UN ÍNDICE LIMITADO»

El científico quiso dejar claro que se han puesto demasiadas esperanzas en el desciframiento y secuenciación del genoma humano. «La gente quiere interpretar demasiado estos datos de una forma absoluta, pero no es ni un libro de la vida ni un plano de humanidad, como tantas veces se le ha llamado. Es sólo un índice limitado para una enciclopedia enorme».

En este sentido, afirmó que el genoma ha mostrado que «el entorno es tan importante como nuestro código genético en la aparición de enfermedades» y que es en las proteínas donde radica la mayoría de los procesos biológicos del ser humano, por lo que los científicos de su empresa trabajan ahora en proteómica, disciplina que estudia las proteínas en relación con las enfermedades. «Entre el genoma y las enfermedades está el mundo de las proteínas, que hay que estudiar de forma exhaustiva», dijo. Aseguró que utilizan los sistemas más avanzados que permitan «secuenciar decenas de miles de proteínas cada día».

No obstante, confirmó los rumores de una posible asociación con la empresa Access Pharmaceuticals para colaborar en la investigación de medicamentos. «Estamos en el proceso de asociarnos con esta empresa que tiene mucha experiencia en el campo del análisis de la estructura de proteínas y medicamentos para ver cuáles serían sus efectos y utilidades. De esta forma esperamos conseguir lo que nos habíamos planteado desde el principio: tener un impacto sobre la medicina» y en el tratamiento de algunas enfermedades, como el cáncer de mama y páncreas.

En este sentido, explicó que su compañía está secuenciando las proteínas de la sangre de pacientes con cáncer, y todas las proteínas de tumores y metástasis, lo que supondrá un gran avance en la medicina predictiva, por lo que Venter se mostró convencido de que el coste de la atención médica bajará en el futuro.

DISCRIMINACIÓN GENÉTICA

Craig Venter, quien comparte el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica de este año con otros cuatro investigadores del genoma humano, se refirió también al debate ético creado en torno a que estos datos que tantas «pistas» aportan sobre el ser humano puedan ser utilizados para una posible discriminación. Explicó que la secuenciación completa del genoma humano ha desvelado que el número de genes que posee una persona es menor del que se había pensado, por lo que las diferencias biológicas entre las personas «son muy pequeñas». Los humanos comparten el 99,8 por ciento de la información genética y el 0,2 por ciento restante es el que hace a cada persona diferente y única. Por tanto, dijo, «se desvanece la idea del determinismo genético».

Ante este debate, el Congreso de Estados Unidos está preparando una ley contra la discriminación genética, en cuya elaboración Venter dijo estar participando. No obstante, matizó que «lo que me preocupa es que la discriminación genética surja por ignorancia, nunca por un mayor conocimiento científico».

ACCESO A LAS INVESTIGACIONES

En cuanto al elevado precio que hay que pagar para acceder a sus investigaciones, Venter propuso que sea el Estado quien compre la información y la ponga a disposición de los investigadores, algo que ya ha hecho Australia. Sin embargo, dijo, en Estados Unidos «el Instituto Nacional de Sanidad ha optado por duplicar esa información con sus propias investigaciones», algo que cuesta mucho más dinero que acceder a la información de Celera.

Por su parte, la ministra de Sanidad, Celia Villalobos, que escuchó atentamente parte de la intervención de Craig Venter, aseguró al finalizar la conferencia que «el interés de España es no perder el tren de la investigación biomédica», por lo que abogó por una financiación conjunta del sector público y privado. «No somos Estados Unidos -señaló- ni tenemos su capacidad económica y financiera, pero sí tenemos la capacidad creativa, de investigación y los equipos adecuados para hacer un magnífico papel».