Los investigadores recomiendan analizar el impacto de los filtros sobre los seres vivos
Los investigadores recomiendan analizar el impacto de los filtros sobre los seres vivos - ADOBE PHOTOSTOCK

Los componentes de la crema solar en el agua producen mutaciones en los peces

Tres de los compuestos de los filtros de luz ultravioleta alteran el desarrollo embrionario de los peces cebra en condiciones de laboratorio

MADRIDActualizado:

Investigadores de la Universidad Bautista de Hong Kong y de la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China han averiguado que algunos de los componentes de las cremas solares, en concreto unos hallados en las aguas de la región de Shenzen, en China, tienen la capacidad de provocar alteraciones en el desarrollo en embriones de peces cebra, una especie usada habitualmente como modelo en experimentación animal. Sus conclusiones se acaban de publicar en la revista Environmental Science & Technology.

En ocasiones anteriores los científicos han concluido que los componentes de los filtros de luz ultravioleta, que se emplean en cremas o en maquillajes, no están en las suficientes concentraciones en el medio ambiente como para perjudicar a las personas o a los animales. Sin embargo, en esta ocasión, una investigación dirigida por Kelvin Sze-Yin Leung trató de averiguar si la combinación de estos compuestos podría tener tales consecuencias o incluso provocar alteraciones a largo plazo.

El equipo dirigido por Leung buscó la presencia de nueve filtros solares en el agua de Shenzhen, una boyante ciudad con más de 20 concurridas playas. Para su sorpresa, detectaron siete de estos nueve compuestos no solo en las playas, sino también en el puerto e incluso en el agua del grifo.

A continuación, los científicos pasaron al laboratorio. Allí alimentaron a peces cebra con pequeñas gambas expuestas a tres de estos compuestos detectados, tanto por separado como combinados. Después, examinaron a los peces en busca de problemas en su desarrollo.

Aunque los peces adultos no manifestaron problemas visibles, la descendencia sí que mostró anomalías. Sin embargo, lo cierto es que estos efectos se manifestaron solo cuando las exposiciones eran muy largas (de al menos 47 días) y con niveles de concentración de compuestos químicos muy elevados, no hallados en las aguas de Shenzhen.

Sin embargo, los científicos han resaltado la necesidad de seguir investigando este asunto. Por una parte porque en este trabajo solo se han analizado los posibles efectos de algunos de los compuestos de los filtros solares y solo sobre un único animal. Por otra, porque es muy probable que la exposición a estas sustancias sea duradera en el medio ambiente. Además, tal como han resaltado, los efectos observados en las crías de peces cebras variaron de formas muy difíciles de predecir o comprender, lo que subraya la necesidad de extender las investigaciones sobre cómo impactan los filtros solares sobre los seres vivos.