Un cambio genético nos hizo tolerantes a la lactosa

Hace miles de años, todo el mundo era intolerante a la lactosa y después de la última glaciación eso cambió

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Hace miles de años, todo el mundo era intolerante a la lactosa, pero en la última glaciación una mutación genética permitió que las personas adultas pudieran beber leche sin tener problemas digestivos.

El desarrollo del Neolítico en Oriente Medio permitió que los seres humanos se asentaran en pequeños poblados. Así, comenzaron a seleccionar a los animales más dóciles para comer, usar su piel y beber su leche. Nunca antes lo habían hecho así que el organismo tuvo que adaptarse a este nuevo alimento y el aparato digestivo empezó a producir lactasa.