Es Noticia
ABC
ABCABC de SevillaLa Voz de CádizABCCiencia

Un brillante investigador acusado de fraude científico causa el mayor escándalo de la física en Estados Unidos

Este joven, brillante y prolífico físico falsificó y fabricó datos en estudios de gran impacto sobre superconductividad y electrónica molecular, según un comité de investigación

A. AGUIRRE DE CÁRCER
Actualizado:

MADRID. Expulsado de uno de los paraísos de la física, los prestigiosos Laboratorios Bell de Estados Unidos, un joven y prolífico investigador llamado Jan Hendrik Schön escribe hoy en la revista «Science» el último capítulo del más grave escándalo de la física en los últimos años. Es una carta firmada por Schön y siete de sus colaboradores en la que se retracta de ocho estudios de gran impacto, publicados a lo largo de 2000 y 2001 en esa revista, el escaparate más respetado de la ciencia junto a «Nature». La rectificación es consecuencia directa de las conclusiones de un comité de investigación, designado por los Laboratorios Bell, que encontró a Schön culpable de «mala conducta científica» en 16 de los 24 cargos que pesaban sobre este científico, autor de 70 estudios en sólo dos años y medio. Sus colaboradores fueron hallados inocentes, pero se han visto arrastrados por los acontecimientos y han asumido la retirada de estos trabajos.

Las primeras sospechas sobre la honestidad de Hendrik Schön surgieron a principios de este año cuando un físico de la Universidad de Cornell advirtió la existencia de grandes similitudes en gráficos de dos estudios publicados en «Science» y otro en «Nature». Esos trabajos tuvieron mucha repercusión porque detallaban la consecución de un transistor a partir de una única molécula. Muy poco después se detectaron más semejanzas entre otros estudios, lo que propició que la compañía propietaria de los Laboratorios Bell, Lucent Technologies, designara un comité de investigación para comprobar si Hendrick Schön fabricó datos.

Prácticas inaceptables

Las pesquisas fueron concluyentes: este científico había sustituido muchos datos para representar materiales o dispositivos y se había inventado gráficos. Para colmo de despropósitos, Schön eliminó la información original utilizada en sus estudios con la excusa de que su anterior ordenador personal carecía de suficiente memoria. El comité consideró que esas prácticas son completamente inaceptables. Considerado hace sólo un año un potencial ganador de un premio Nobel de física a medio plazo, Schön niega todavía las acusaciones y asegura que son reales todas las observaciones de ciertos fenómenos físicos y las mediciones incluidas en sus estudios. En su defensa alega que utilizó los mismos diagramas en distintos estudios sencillamente por error. Lo cierto es que además de ser expulsado, Schön ha tenido que aceptar la retirada de sus trabajos e incluso la devolución del premio Braunschweig, dotado por la ciudad alemana del mismo nombre con 50.000 euros.

El escándalo protagonizado por este investigador de origen alemán ha puesto en tela de juicio los controles de los grandes laboratorios de física de Estados Unidos y los procesos de revisión de los estudios que publican las principales revistas científicas. Recientemente, el mundo de la física se estremeció de nuevo en Estados Unidos cuando el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en California, despidió a un investigador por fabricar datos en un trabajo, donde se detallaba el descubrimiento de un nuevo elemento de la tabla periódica. En la última década se han descubierto 50 casos de mala conducta científica en investigaciones básicas financiadas por la Fundación Nacional de la Ciencia de EE.UU. y otros 137 casos entre investigadores que trabajan en biomedicina con fondos de los Institutos Nacionales de Salud.