Un kakapo, un ave en peligro crítico de extinción
Un kakapo, un ave en peligro crítico de extinción - Andrew Digby / Current Biology

Las aves de Nueva Zelanda necesitarán 50 millones de años para recuperarse de los daños del hombre

Es el tiempo necesario para que las islas vuelvan a tener el número de especies de aves que había antes de la llegada del humano

G.L.S.
MadridActualizado:

En el siglo pasado el hombre no parecía ser consciente de que sus acciones podían destruir la naturaleza. Lanzó miles de bombas nucleares, explotó los recursos sin miramientos y produjo residuos sin control. En Nueva Zelanda, por ejemplo, la llegada del progreso económico a principios del siglo pasado supuso talar el 90 por ciento de los bosques de kauris, una especie de árbol endémica, y contagiarle una nueva enfermedad. Además, aparte de este y cientos de otros ejemplos, finalmente la actividad industrial acabó modificando el clima de todo el planeta. Entre una cosa y otra, hay científicos que alertan de que la Tierra podría estar entrando en una era en la que se extinguirán miles de especies.

En Nueva Zelanda hay otro ejemplo más del poder destructivo del humano. Desde que los hombres llegaron a las islas se han extinguido la mitad de las especies de aves. Ahora, un artículo publicado en la revista Current Biology ha concluido cuánto tiempo sería necesario para que la isla recuperase el número de especies de pájaros que tenía: 50 millones de años.

«Mucha gente cree que si dejas a la naturaleza en paz se recuperará rápidamente, pero la realidad es que, al menos en Nueva Zelanda, la naturaleza necesitará bastantes millones de años para recuperarse de las acciones humanas, y quizás nunca lo hará», ha dicho en un comunicado Luis Valente, primer autor del estudio e investigador en el Museo de Historia Natural de Berlín. Por tanto: «Las decisiones sobre conservación que adoptemos hoy tendrán repercusión durante los próximos millones de años».

La importancia de las decisiones

Saber esto es fundamental para tratar de evitar que nuevas especies se extingan. A fin de cuentas, cada una de ellas, ya sea animal, vegetal o microbiana, es fruto de cientos de millones de años de evolución y supervivencia. Por ello, la extinción de una siempre pone fin a un capítulo clave de la historia de la Tierra, a la vez que afecta a la resistencia de los ecosistemas de los que depende nuestro propio bienestar.

En este último estudio, el equipo de Valente ha pretendido prestar atención al impacto del hombre sobre la evolución de las especies. Por ello, desarrollaron un método para estimar cuánto tarda una isla en recuperar su número de especies, y lo emplearon en Nueva Zelanda, donde existen amplia información.

«La oleada de extinción antropogénica de Nueva Zelanda está muy bien documentada», ha explicado Valente. Por una parte, existen décadas de datos paleontológicos y arqueológicos acumulados, por otra, se ha secuenciado el ADN de docenas de especies de aves extintas.

Gracias a eso, los científicos han podido simular varios escenarios de extinción promovidos por el hombre y concluir que harían falta 50 millones de años para recuperar las especies que se perdieron. Si, además, se extinguieran las que hoy en día están amenazadas, harían falta 10 millones de años para recuperar los números actuales.

Datos alentadores

A continuación, los científicos tratarán de hacer este tipo de cálculos en otras islas distribuidas por todo el mundo y determinar cuáles son las causas que tienen un papel más importante a la hora de provocar esas perdidas ecológicas.

Afortunadamente, hay esperanza y es posible evitar futuros daños. «Las iniciativas de conservación que se están llevando a cabo ahora en Nueva Zelanda son muy innovadoras y parecen ser eficientes», ha dicho Valente. «Podrían evitar que se pierdan millones de años de evolución».