Mono capturado en Camboya para la investigación en China
Mono capturado en Camboya para la investigación en China

El auge científico de China dispara los experimentos polémicos

A pesar de los controles, se han manipulado genéticamente bebés, se inyectan células de fetos en tratamientos médicos y se investiga en trasplantes de cabeza

corresponsal en PekínActualizado:

Con dinero a espuertas y una apuesta decidida por la ciencia para cambiar su modelo de crecimiento económico, China se ha convertido en un paraíso para los investigadores no solo nacionales, sino también extranjeros. Gracias a este auge científico de China, hay un 30 por ciento más de laboratorios en el mundo, lo que está permitiendo que muchos investigadores extranjeros lleven a cabo los experimentos que no pueden realizar en sus países por falta de presupuesto.

Entre ellos figuran algunos científicos españoles que, tras formarse en Estados Unidos, han acabado en China porque, según dicen, «este es el mejor lugar para abrir ahora un laboratorio y el nivel de algunas universidades es de los más altos del mundo». Aunque aseguran que en los laboratorios chinos hay controles tan estrictos como en los estadounidenses, sobre todo en los de investigación genética, en los últimos tiempos se han escapado del radar algunos experimentos moralmente cuestionables.

Es el caso de la manipulación genética que, en secreto y violando la ley china, el doctor He Jiankui llevó a cabo el año pasado en dos gemelas para hacerlas inmunes al sida. El anuncio de estos primeros bebés modificados genéticamente desató un escándalo mundial que dañó aún más la maltrecha reputación de la ciencia china. «A los occidentales nos horripila la posibilidad de la manipulación genética y la creación de bebés de diseño porque pensamos en ˝Un mundo feliz˝, Hitler, Stalin, la eugenesia y un Estado totalitario creando un Ejército de clones. Pero a los chinos, japoneses y coreanos no les parece una barrera moral infranqueable porque no piensan en eso, sino en que su hijo va a tener mejores notas o va a ser más guapo y se va a casar más fácilmente», explicaba en diciembre a ABC José Pastor, biólogo español que dirige una investigación con moscas en la puntera Universidad de Tsinghua.

A los bebés transgénicos se suman otras iniciativas controvertidas, como una fábrica para clonar animales para el consumo humano que despierta bastantes temores sobre su salubridad. También es muy polémica la labor del doctor Huang Hongyun, que trata enfermedades incurables, como la esclerosis y la parálisis, inyectando células de fetos abortados en el cerebro y la espina dorsal. En 2017, el doctor Xiaoping Ren y el médico italiano Sergio Canavero anunciaron el primer trasplante de cabeza humana, efectuado en un cadáver. Su siguiente paso es hacerlo con una persona viva.