Las excavaciones en Alaska - Universidad de Aberdeeen / Vídeo: Los Yupik, el pueblo esquimal masacrado por un accidente en una partida de dardos

Arqueólogos prueban la leyenda de una masacre en Alaska que empezó por un dardo en un ojo

Los arqueólogos han encontrado los restos de 28 personas que confirmarían que la historia contada durante siglos sobre la conocida como «guerra de arco y flecha» habría ocurrido en realidad

MadridActualizado:

Arqueólogos de la Universidad de Aberdeen (Escocia) han encontrado los restos de 28 personas que murieron en una cruenta masacre hace 350 años en Alaska, confirmando así una vieja leyenda transmitida durante siglos por el pueblo esquimal de los Yupik. La excavación en la ciudad de Agaligmiut (también conocida como Nunalleq) ha revelado además 60.000 artefactos en buen estado, como máscaras rituales o puntas de flechas, evidenciando el suceso en la antigua ciudad, que floreció durante la llamada « Pequeña Edad de Hielo».

Algunas de las 28 personas encontradas habían sido atadas con una cuerda de hierba y ejecutadas, según explica a Live Science Rick Knecht, arqueólogo de la Universidad de Aberdeen y quien junto a su compañera Charlotta Hillerdal ahn liderado la investigación. Los cuerpos estaban boca abajo y algunas tenían agujeros en la parte posterior de sus cráneos de lo que, en opinión de los expertos, parece una lanza o un flecha. Aunque no han podido datar exactamente el yacimiento, el complejo destinado a la defensa se construyó en algún momento entre los años 1590 y 1630 y fue destruido por un ataque y un incendio -tal y como evidencian las quemaduras de la madera encontradas así como los numerosos agujeros de flecha encontrados- entre 1652 y 1677.

La leyenda del niño que pinchó a otro con un dardo

Estos restos coincidirían con un periodo que los historiadores han bautizado como las «guerras de arco y flecha», una serie de conflictos ocurridos en la zona durante el siglo XVII. Pero la leyenda Yupik va más allá, y señala el inicio del conflicto durante un juego de dardos, en el que un niño pinchó accidentalmente a otro en un ojo. El padre del chico herido arrancó los ojos del «agresor», lo que dio lugar a una escala de represalias y violencia que acabó con un conflicto entre diferentes clanes.

Aunque hay diferentes versiones de la historia, lo que los investigadores han podido constatar es que las guerras de arco y flecha se produjeron en un periodo conocido como la Pequeña Edad de Hielo, un tiempo entre comienzos del siglo XIV hasta mediados del XIX en el que la temperatura pasó de ser más cálida que la actual a un momento más frío que el actual de forma abrupta. Por ello, otra explicación más plausible del comienzo de las guerras puede haber sido la escasez de alimento.

La leyenda de la masacre

Los arqueólogos se basaron también en una leyenda para elegir el sitio de la excavación. Según las historias de los Yup'ik, la gente de Agaligmiut, liderada por un hombre llamado Pillugtuq, organizó una partida de guerra y atacó otra aldea que tenía varios nombres, incluidos Pengurmiut y Qinarmiut. La gente de este otro pueblo recibió una advertencia previa de la guerra, y emboscaron a los combatientes, matando o dispersando a todos sus guerreros.

Después de la emboscada, los guerreros de la otra aldea llegaron a Agaligmiut, donde mataron a sus habitantes y quemaron la villa. Dado que la mayoría de los hombres en edad de luchar estaban en la guerra y habrían sido emboscados, la matanza debería haber recaído en mujeres, niños y ancianos. Los descubrimientos arqueológicos lo confirman, ya que entre los 28 cuerpos solo había un hombre en edad de luchar.

Los vestigios del pueblo antes de la masacre

Además se han recogido 60.000 objetos bien conservados entre los que se incluyen muñecas, estatuillas, máscaras de baile de madera y canastas de hierba gracias a que el permafrost mantuvo los artefactos excepcionalmente conservados. Las figuras y muñecas se utilizaron para una variedad de propósitos, incluyendo rituales religiosos y como juguetes.