«Apoteósico recorrido por Madrid», se leía en «Blanco y Negro» sobre la visita de los astronautas. En la imagen, por la Gran Vía. Jaime Pato

Así lo contó ABC«Oh, Dios, esto va a ser el fin del mundo»

La cobertura que realizó ABC de la carrera del hombre hacia la Luna durante todo 1969 fue enorme y le dedicó muchas portadas

ABC, martes 22 de julio de 1969. «Un pie se descuelga por las escalerillas del módulo lunar posado en el Mar de la Tranquilidad. Desciende, la punta de la bota toca el fino polvo que hay debajo. Es la primera vez en la historia de la Humanidad que el hombre camina sobre la Luna. Neil Armstrong da pasos cortos, carga todo su cuerpo sobre los pies, como queriendo cerciorarse de la firmeza del suelo. Son las 3.56 (hora española) y cientos de millones de ojos siguen atónitos y sorprendidos el increíble momento».

En las navidades de 1968, pocos meses antes de la publicación de esta noticia, el Apolo 8 había finalizado con éxito su viaje alrededor de la Luna. Aquello hizo que la llegada del hombre al satélite fuera vista como una posibilidad real para el siguiente verano. No segura, pero sí plausible. Y como el 9 y 10 funcionaron también sin sobresaltos, en la primavera del 69 se dio por hecho que la siguiente misión, el Apolo 11, sería la primera en intentarlo. ¡Éxito! Lo consiguió finalmente el domingo 20 de julio… aunque hasta el martes no llegó la noticia a los lectores de ABC. Los lunes no se publicaba el periódico en aquella época.

«Apoteósico recorrido por Madrid», se leía en «Blanco y Negro» sobre la visita de los astronautas. En la imagen, por la Gran Vía. Jaime Pato
«Apoteósico recorrido por Madrid», se leía en «Blanco y Negro» sobre la visita de los astronautas. En la imagen, por la Gran Vía.Jaime Pato

Lo hizo con dos portadas diferentes, una para el ABC de Madrid y otra para la edición sevillana. El titular de la primera decía: «Y más allá… la Luna». «La contenida emoción del mundo se desbordó en la madrugada de ayer, cuando el pie izquierdo de Armstrong encontró base firme en la superficie del satélite», podía leerse en el pequeño texto que acompañaba, junto a dos imágenes que nada tenían que ver con los astronautas ni con las tierras conquistadas. En la primera: «El Papa Pablo VI observa el satélite en este trascendente momento de la historia de la Humanidad a través del potente telescopio del Observatorio de Castelgandolfo. El Pontífice ha contemplado la obra de Dios por medio de la mirilla del progreso». Y en la segunda: «Miles de personas congregadas en el Central Park neoyorquino prorrumpen en aplausos cuando la televisión ofrece en directo el histórico acontecimiento».

Era el momento en que dos de los tres astronautas de esta misión comenzaban su primer paseo por la superficie de la Luna ante los ojos del mundo, que observaba la culminación de un sueño que había rondado la imaginación del hombre desde hacía siglos… o milenios. Durante todo ese año y el anterior, la cobertura que hizo este periódico de todas las misiones Apolo fue gigantesca y merecedora de muchas portadas. Solo en 1969, doce, además de otras cientos de páginas, muchas de ellas escritas por nuestro corresponsal en Nueva York: José María Carrascal.

Neil Armstrong (derecha) charla con el Rey Juan Carlos I, cuando el astronauta visitó Madrid en 1969, tres meses después de pisar la Luna. Manuel Sanz Bermejo
Neil Armstrong (derecha) charla con el Rey Juan Carlos I, cuando el astronauta visitó Madrid en 1969, tres meses después de pisar la Luna.Manuel Sanz Bermejo

Aquel 22 de julio de 1969, ABC recogía la descripción realizada por Armstrong y Buzz Aldrin desde la nave, sobre el suelo que acababan de pisar: «Esta arena es como un polvo muy fino. Es prácticamente como pisar la arena del desierto». Y más allá, otras muchas noticias alrededor de este hito, algunas tan llamativas como el aumento de la demanda de televisores en España como consecuencia de la retrasmisión de la hazaña y la muerte de un hombre en Turquía, de un paro cardíaco, nada más enterarse por la radio de que el hombre había llegado a la Luna: «Oh, Dios, esto va a ser el fin del mundo», dijo, al parecer, justo antes de fallecer.

La portada de la edición de Sevilla sí que contenía la imagen de los dos astronautas del Apolo 11 paseando fuera de la nave, como si de una película de ciencia ficción se tratara, pero con un titular de tintes más bíblicos: «Adán pisa la Luna». «Todo esto ocurría ante lo ojos maravillosos de gentes de todos los países y razas, que a través de la televisión se sentían representadas en la intrépida pareja de cosmonautas. Adán ha pisado la Luna, porque todas las conquistas de la Humanidad, sus fantásticas posibilidades estaban ya latentes en la especie desde su creación», aseguraba a continuación.

El papel clave de España

por Anthony Carro, representante de la NASA en España

El 20 de julio de este año se cumple el 50 aniversario de la llegada a la Luna. Neil Armstrong y Buzz Aldrin pisaron por primera vez la superficie lunar, mientras Michael Collins orbitaba en solitario nuestro satélite.

España desempeñó un papel clave en este acontecimiento histórico, al ser un socio crucial de los EE. UU. desde los principios de la era espacial. Apenas unos años después de la creación de la NASA, a principios de la década de los 60, se construyó, en colaboración con España a través del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), una estación terrestre en Maspalomas, en las Islas Canarias. Esta estación fue fundamental para el éxito de los primeros vuelos tripulados de los programas Mercury, Gemini y Apolo.

En 1964, al poco tiempo de la construcción de la estación de Maspalomas, se firma un tratado con España para la colaboración científica en el campo espacial. Poco después, la NASA tenía estaciones ubicadas en tres valles alrededor de Madrid: Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela y Cebreros.

Además de Maspalomas, la estación de Fresnedillas tuvo una función esencial en el programa Apolo, con el apoyo de la estación de Robledo. Una antena de 26 metros, en ese momento en Fresnedillas, y ahora ubicada en el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Madrid (MDSCC), en Robledo de Chavela fue la primera en recibir mensajes del Apolo 11 desde la superficie de la Luna. En el Centro de Entrenamiento y Visitantes de MDSCC se puede ver una roca lunar de la misión Apolo XV en conmemoración del papel que España tuvo en el programa Apolo.

La colaboración con España persiste. En la actualidad, se han consolidado las tres estaciones iniciales en el MDSCC de Robledo, una de las tres estaciones que, conjuntamente con la estación en Goldstone (EE. UU.) y Canberra (Australia), facilitan las comunicaciones con la mayoría de las misiones del espacio profundo. El MDSCC ha brindado apoyo a numerosas misiones que comienzan con el programa Mariner, e incluyen misiones como Viking, Voyager, Parker Solar Probe, Cassini, Rosetta, Hayabusa, New Horizons, misiones a Marte, a todos los planetas y a muchos otros cuerpos del sistema solar.

España ha suministrado instrumentos para varias misiones que la NASA ha enviado a Marte y está construyendo instrumentos para la misión Mars 2020. Para mejorar la capacidad de la Red del Espacio Profundo, el MDSCC está construyendo dos nuevas antenas que también darán apoyo a la misión Mars 2020.

El programa Apolo, además de propiciar que la humanidad abandonase los confines de nuestro planeta por primera vez, ha proporcionado información valiosísima. Al traer cerca de 400 kg. de minerales, el programa ha mejorado en gran medida nuestro conocimiento de la formación de la Luna y el sistema solar.

Desde el final del programa Apolo, en 1972, ningún ser humano ha vuelto a pisar la Luna. No obstante, el interés científico no ha cesado y varias misiones robóticas han investigado la Luna. La NASA ha anunciado recientemente un nuevo programa tripulado con llegada a la Luna para el año 2024. Dicho programa se denomina Artemisa, hermana gemela de Apolo, e incluirá una mujer astronauta. Este programa está proyectado como un trampolín en el camino hacia una misión tripulada a Marte. Se planea tener una presencia permanente en la Luna en 2028. El programa Artemisa, en colaboración con la industria, probará nuevas tecnologías, potencialidades y enfoques comerciales para una misión tripulada a Marte.

La NASA tiene actualmente una presencia científica en Marte con el Mars Reconnaissance Orbiter, Curiosity e Insight, a los que pronto se unirá la misión Mars 2020, con instrumentos españoles, un rover y un helicóptero. La agencia espacial estadounidense espera unirse a la industria y a sus socios internacionales en estas fascinantes misiones a la Luna y a Marte. España continuará siendo un socio clave en este brillante futuro de la investigación científica.