Talento y creatividad son dos de los puntos fuertes de nuestros científicos
Talento y creatividad son dos de los puntos fuertes de nuestros científicos - Archivo

La ingeniería española más joven busca su doctorado en los Premios James Dyson

Jóvenes ingenieros de Zaragoza, Castellón o Barcelona competirán con casi 100 proyectos provenientes de 20 países en la fase internacional de estos premios, que se fallarán el 2 de noviembre

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Son jóvenes investigadores, la mayoría acaban de terminar ya su carrera en la Universidad y, más de uno, emprenderá pronto el ¿inevitable? éxodo al exterior. Iván, Alejandro, Yolanda, Guillermo, Paz, Miguel o Luis Antonio han encontrado en concursos como los de la NASA o el fabricante de aspiradoras Dyson un difícil ascensor social hacia una carrera profesional digna. Los «James Dyson Award» acaban de fallar el mejor proyecto en España («Suri») y los cuatro finalistas («Safecross», «Move on», «Oxo» y «Eye of Horus»). «Suri» ya ha logrado un premio de 2.400 euros y para todos el reto y la oportunidad de competir con un centenar de propuestas de 20 países por 42.000 euros (37.500 para los estudiantes y 6.500 para su universidad). La identidad del vencedor absoluto y los dos finalistas, el próximo dos de noviembre:

Dominar el terreno como un suricato

El proyecto ganador de los James Dyson Awards en España ha sido Suri, un sistema de visión ampliada para los socorristas que utilizando una cámara, una app en la tablet y un gafas interconectadas, permiten tener una visión estratégica de la playa y controlar mejor a los bañistas.

Suri nace del deseo por mejorar el mundo con sus diseños de cuatro estudiantes del EINA de Zaragoza: Iván Romero, Jorge Daniel Santafé, Alejandro Claderón y Jesús Sirera. Señalan que se inspiraron en el suricato para desarrollar su idea porque son «el animal terrestre con mejor control estratégico del terreno, y además son unos animales muy graciosos que generan simpatía, lo que carismatiza el producto».

Los creadores de Suri trabajando en el proyecto
Los creadores de Suri trabajando en el proyecto

De la creatividad de nuestros ingenieros y diseñadores depende el éxito de nuestra ciencia y los beneficios de sus aplicaciones, pero es en este punto donde los creadores de Suri encuentran las mayores reticencias del sector. «En ocasiones hemos encontrado cierto recelo a confiar en soluciones que se salen un poco de lo normal, es necesario dar a conocer la creatividad y la innovación como herramienta generadora de valor objetivo», declaran los ganadores de los James Dyson Awards en España.

Estos cuatro jóvenes se encuentran completamente emocionados con su futuro en el mundo del diseño y, de hecho, dos de ellos ya han iniciado la creación de un estudio de diseño experimental llamado «Herizont», un campo del diseño que se basa en técnicas de exploración de la creatividad utilizando las nuevas tecnologías para aumentar resultados mediante el marketing viral.

Luis Antonio ha diseñado estas gafas con tecnologías Open Source e impresión 3D
Luis Antonio ha diseñado estas gafas con tecnologías Open Source e impresión 3D

A vista de Horus

«Eye of Horus» («Ojos de Horus») es el proyecto con el que ha quedado finalista el ingeniero Industrial, Luis Antonio Martín Nuez. Para este proyecto ha contado con el apoyo de la asociación artístico tecnológica «Makeroni» radicada en la misma Zaragoza.

Como ha explicado este joven innovador, «Eye of Horus» son unas gafas o un añadido a cualquier tipo de montura que permite al futuro usuario interactuar con su entorno sin moverse, únicamente a través de la vista. Para su fabricación, Martín Nuez ha explicado que ha echado mano de tecnologías Open Source tanto a nivel hardware como de software. «También hemos utilizado tecnológías actuales como la impresión 3D», ha añadido.

En este línea, ha afirmado que entre las principales dificultades con las que se ha encontrado era el lograr un dispositivo pequeño, de bajo consumo y económico. De momento, ninguna empresa ha llamado a la puerta de este veinteañero zaragozano y se ha mostrado partidario de continuar con la inversión «por cuenta propia».Y preguntado por el destino de los 42.000 euros del premio, si los ganara, ha añadido que su objetivo no es otro que «hacer de Eye of Horus una realidad en el mercado».

Este veinteañero zaragozano no es un novato en esto de los concursos científicos, ya que a pesar de su corta edad ya quedó finalista junto a otros compañeros de «Makeroni» en un concurso de la NASA en 2014, y este año han ganado en las categorías de «Wearables» y a nivel global, en una competición organizada por el Centro Espacial Kennedy (NASA). Sobre la ciencia en España ha lamentado que «los inversores de aquí prefieren meter el dinero en aplicaciones para móvil o proyectos web».

Paz y Balma han diseñado esta batería portátil en su tiempo libre
Paz y Balma han diseñado esta batería portátil en su tiempo libre

«Recargar» pilas con el ejercicio físico

El otro equipo finalista es el formado por las ingenieras zaragozanas Paz Hernando y Balma Félez, cuyo proyecto «Move On» tiene por objeto ayudar a las personas a generar su propia energía de «una forma alternativa y limpia», así como motivar a la sociedad a que asuman hábitos de vida saludables. ¿Cómo? A través de una batería portátil recargable con el movimiento del propio cuerpo humano.

No han podido crear un prototipo, pero han esperan poder continuar con su desarrollo y han contado con la inapreciable ayuda de profesores de la Universidad de Zaragoza. Su gran obstáculo: el tiempo. «Ambas estábamos trabajando y el proyecto lo hemos desarrollado durante nuestro tiempo libre», han añadido ambas. Las dos ingenieras han explicado también que «Move On» va dirigido a varios tipos de público, ya que busca que el futuro usuario pueda ser capaz de abastecerse de energía en situaciones de necesidad o en lugares sin acceso a la red eléctrica.

Si ganaran el premio (42.000 euros), Paz y Balma, han asegurado que lo destinarían a nuevos proyectos, a pesar de la «complicada» situación de la ciencia en España ya que, a su juicio, hace falta destinar más recursos humanos y materiales porque «la ciencia supone mejorar y avanzar, es el futuro». Sin embargo, sus caminos se separará durante el próximo curso: Balma continuará trabajando en la capital aragonesa, mientras Paz viajará a Copenhague (Dinamarca) a estudiar un Máster.

Pasos de cebra 100% seguros

Yolanda Romero, José Bolinches, Guillermo Roldán y Diego Escriche
Yolanda Romero, José Bolinches, Guillermo Roldán y Diego Escriche

Safecross nace de la necesidad de mejorar la seguridad en los pasos de cebra y se divide en dos componentes: una banda de goma atornillada al suelo que contiene unas balizas luminosas bidireccionales, y una columna de alimentación y detección, que consta de un panel fotovoltaico que proporciona la energía. Así, cuando un peatón se aproxima al paso de cebra, las balizas comienzan a emitir señales luminosas que alertan a los conductores para que reduzcan la velocidad y permitan cruzar a los viandantes.

Safecroos ilumina los pasos de cebra cuando los peatones son detectados
Safecroos ilumina los pasos de cebra cuando los peatones son detectados

Asimismo aprovechan la oportunidad para transmitir sus sensaciones sobre la poca ayuda que reciben los universitarios para desarrollar sus iniciativas, y sobre la situación de la investigación y el desarrollo en España, un panorama descrito como «poco innovador como consecuencia de un tejido industrial empobrecido, que unido al escaso apoyo que reciben los proyectos universitarios hacen del viaje hacia el éxito de una gran idea algo realmente difícil en este país».

Energía innovadora, segura y eficiente

Imagen de los componentes de OXO
Imagen de los componentes de OXO

OXO es la aportación que sus creadores, Miguel González e Igor Bregaña, pensaron para mejorar el rendimiento de los aerogeneradores que montan los veleros de la Barcelona World Race. Estos dos estudiantes pensaron que «introducir en este campo un generador interno con aspas ocultas en lugar de palas externas y canalizar el aire hacia él, agrupaba las ideas de mayor rendimiento y seguridad», motivo por el cual se animaron a desarrollar un generador que por su diseño «fácilmente integrable» serviría como «elemento auxiliar de generación eléctrica en hogares y pequeñas empresas también».

Como el resto de participantes, Miguel e Igor hacen hincapié en la importancia de la creatividad en su trabajo; creatividad que muchas veces no se materializa por la falta de inversión o de oportunidades profesionales en España. También destacan el riesgo que corre la ciencia española por la huida masiva de personal joven y cualificado que se encuentra en la obligación de salir del país a desarrollar su potencial. «O evitamos esta fuga de talento, o estamos condenando a nuestro país a la mediocridad y a un desarrollo limitado durante muchos años».

De todas maneras, ambos tienen clara la solución para no cortar las alas a la ciencia española:«potenciar el tejido empresarial, valorar en mayor medida la capacidad creativa de los ingenieros y diseñadores españoles, apostar por la innovación, y centrarse en la producción que genera el conocimiento».