Stephen Hawking con la ganadora del Visitante de Honor de Londres, Adaeze Uyanwah
Stephen Hawking con la ganadora del Visitante de Honor de Londres, Adaeze Uyanwah

Stephen Hawking teme una guerra nuclear que acabe con el hombre y pide conquistar el espacio

El físico hace de guía en el Museo de la Ciencia para una profesora californiana que ha ganado el concurso Visitante del Año en Londres

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A pesar de la terrible esclerosis que lo mantiene desde su juventud enclaustrado en su propio cuerpo, Stephen Hawking, de 73 años, mantiene una notable actividad pública. Si hace dos semanas asistía a la gala de los premios del cine inglés, donde se galardonó al actor que lo interpreta en el cine, Eddie Redmayne, ahora ha sido el anfitrión de la turista elegida como Visitante de Honor de Londres, a quién acompañó en una visita guiada por el Museo de la Ciencia de la ciudad. El físico alertó de que una guerra atómica puede acabar con la humanidad y defendió la conquista del espacio como alternativa, como «un seguro de vida para la especie humana».

El Visitante de Honor es una iniciativa para promocionar el turismo a la capital británica. Ha sido elegido entre diez mil aspirantes y el premio es visitar en compañía de ingleses ilustres algunas de las atracciones más emblemáticas de la ciudad. La ganadora es la californiana Adaeze Uyanwah, una profesora de primaria afroamericana de 24 años, que incluso se subirá al escenario del musical «Mamma Mía!» y está previsto que visite la Opera del Covent Garden con Plácido Domingo de cicerone.

En el Museo de las Ciencias, Adaeze preguntó al físico qué defecto corregiría de la raza humana y qué virtud deberíamos primar. Hawking respondió que lo peor del hombre es la agresividad: «Habría que cambiar eso. La agresividad le dio ventajas para sobrevivir en los días de las cavernas, le permitió lograr más comida, territorio, pareja. Pero ahora amenaza con destruirnos a todos. Una gran guerra nuclear podría ser el fin de la civilización y puede que de la raza humana. La cualidad que reforzaría sería la empatía, eso nos haría estar en paz, en un estado de amor».

Hawking se detuvo ante una antigua edición de los «Principia Matemática» de Isaac Newton y ante un iPad con un cuadro hecho en ese soporte por el gran pintor inglés David Hockney.

Un poco apocalíptico, Hawking recomendó el espacio como alternativa de escape ante una posible hecatombe atómica en la Tierra, un clásico de las películas de ciencia-ficción: «Enviar seres humanos a la Luna cambió el futuro de la raza humana de un modo que todavía no entendemos. No ha arreglado nuestros problemas inmediatos en el planeta Tierra, pero nos ha dado una nueva perspectiva y nos ha hecho mirar tanto hacia afuera como hacia adentro. Creo que a largo plazo el futuro de la raza humana estará en el espacio y que representa un importante seguro de vida. Se puede prevenir la desaparición de la humanidad colonizando otros planetas».

La profesora estadounidense se mostró encantada de conocer al científico: «En el futuro mis nietos lo estudiarán en sus libros y yo podré contarles que tuve la suerte de conocerlo».