Los abrazos, un buen remedio contra las infecciones según la psicología
Los abrazos, un buen remedio contra las infecciones según la psicología - FOTOLIA

Los abrazos, un buen remedio contra el estrés y el resfriado

El estudio ha determinado también que el contacto físico ayuda a combatir la depresión


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Puede que parezca una broma pero, según afirma un estudio científico realizado por un grupo de investigadores de la Universidad Carnegie Mellon (ubicada en Pensilvania, Estados Unidos), dar un buen abrazo ayuda a eliminar elestrés y, en muchos casos, permite reducir los síntomas de enfermedades como el resfriado común.

Para encontrar estas conclusiones, el equipo de investigadores –liderado por el doctor en psicología Sheldon Cohen - entrevistó a 404 personas haciéndoles preguntas sobre su estado anímico y el tipo de apoyo que recibían por parte de sus familias y amigos (la cantidad de abrazos que les daban al día, en definitiva). Los datos fueron recogidos en varios encuentros realizados a lo largo de 14 días.

A continuación, les contagiaron un resfriado común y les pusieron en cuarentena. El siguiente paso fue monitorizar la evolución de la enfermedad en su organismo. Curiosamente, los resultados determinaron que aquellos a los que sus familiares y amigos abrazaban más, luchaban contra la enfermedad de una forma mucho más rápida.

Al parecer, y tras contrastar los resultados, los expertos han llegado a la conclusión de que las personas que son abrazadas por sus seres queridos reducen en gran cantidad su carga de estrés e, incluso, se hacen más resistentes a los virus.

«Esto sugiere que ser abrazado por una persona de confianza puede actuar como una forma eficaz de transmitir apoyo y que, además, el aumento de la frecuencia de los abrazos podría ser un medio eficaz para reducir los efectos nocivos del estrés», afirma el director de la investigación.

En palabras del estadounidense, la causa podría ser que, gracias al contacto físico, sentimos a nivel psicológico una gran sensación de intimidad y apoyo por parte de la otra persona, lo que afectaría de forma positiva sobre nuestro organismo.

«Sabemos que las personas que experimentan conflictos con otros, o tienen tensión, son menos capaces de luchar contra el virus del refriado. También hemos aprendido que las personas que tienen apoyo social están parcialmente protegidos contra el estrés, la depresión y la ansiedad», finaliza el experto.