El cometa Ison, dado por muerto por un científico de la NASA
El cometa Ison - Damian Peach

El cometa Ison, dado por muerto por un científico de la NASA

Todavía no hay confirmación oficial de la suerte de esta «bola de nieve sucia» de hace 4.500 millones de años, pero el astrofísico Karl Battams ya ha escrito su obituario

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«In memoriam». Así ha titulado el último post de su blog sobre el cometa Ison el astrofísico Karl Battams, experto en cometas que se acercan al Sol y participante en la campaña de seguimiento de Ison desarrollada por la NASA. Mientras la agencia espacial estadounidense aún no ha dado la última palabra respecto a la suerte de esta «bola de nieve sucia» de 4.500 millones de años de antigüedad y mantiene aún que parte del núcleo puede haber sobrevivido, Battams destruye cualquier esperanza. «Trágicamente, el 28 de noviembre... nuestra vela verde brillante en el viento solar comenzó a quemarse», dice en una especie de despedida.

Como si se tratara de un obituario, Battams recuerda la historia de Ison, la roca llamada a convertirse «el cometa del siglo». «Nacido en un ambiente polvoriento y turbulento, el cometa Ison pasó sus primeros años siendo empujado y golpeado por sus hermanos, tanto grandes como pequeños. Tras sobrevivir a unos primeros pocos millones de años particularmente violentos, Ison se retiró a la Nube de Oort, donde mantuvo una existencia en gran parte solitaria durante casi 4.000 millones de años. Pero alrededor de 3 millones de años antes de Cristo, un encuentro casual con una estrella de paso obligó a Ison a emprender una carrera pionera como cometa cercano al Sol. El 21 de septiembre de 2012, Ison se nos dio a conocer», resume Battams.

Un cometa impredecible

El astrofísico recuerda que Ison ha seguido una vida «dinámica e impredecible», alternando períodos de quietud con violentos estallidos, pero su acercamiento al Sol fue demasiado atrevido. «Ison deja un legado sin precedentes para los astrónomos, y la gratitud eterna de una audiencia global cautivada», apunta.

Para Battams no hay duda de que debemos despedirnos del cometa Ison, aunque la web de la NASA, a esta hora de la tarde (17.40 horas) -con este cometa, todo puede cambiar en cuestión de minutos- seguía manteniendo la posibilidad de que una parte del cometa haya podido salvarse. Pero Battams, demostrando una mentalidad práctica, pide a sus lectores que, en memoria de Ison, entreguen donaciones a su «club local de astronomía, observatorio u organismo de caridad que realice programas de divulgación científica para niños».