Rafa Burgos, guía de la ruta «corrupta», frente a la sede de CiU
Rafa Burgos, guía de la ruta «corrupta», frente a la sede de CiU - inés baucells

El atractivo turístico de la Barcelona corrupta

Una empresa organiza un recorrido por la ciudad para visitar la sede embargada de CDC, explicar los sobresueldos de la Diputación o el fraude atribuido a un ilustre abogado

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La historia de toda gran ciudad se compone de éxitos, pero también de miserias. La corrupción forma parte de esas sombras incómodas. «La gente está cansada de noticias sobre las malas prácticas de los poderes políticos y económicos, pero con un poco de ironía y algo de contexto histórico, la corrupción puede ser atractiva», afirma el historiador y periodista Rafa Burgos, guía de una transgresora ruta turistica que permite visitar los escenarios de esos pecados económicos que aparecen en las portadas de los diarios.

Burgos estudió Historia en la Universidad de Barcelona y Periodismo en la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de los libros «La crema catalana: Amiguismo, corrupción y otras miserias» (Icària Editorial) y «La casta. Quiénes son y cómo actúan» (El viejo topo). Banqueros, terratenientes y políticos se pasean por estos dos ensayos, y también por esta ruta transgresora que, desde octubre de 2014, organiza una vez al mes Vía Barcelona, especializada en rutas y servicios culturales, tanto para particulares como para grupor. No fue fácil encontrar una empresa que avalara un recorrido por esa «Barcelona indigna», pues Burgos pone nombre y apellidos a los poderes fácticos de la ciudad.

David contra Goliat

El historiador confiesa que, frustrado por no poder publicar determinadas informaciones en medios de comunicación convencionales -«la presión de los poderes fácticos es muy fuerte, es una lucha de David contra Goliat», asegura-, optó por explicar el «quién es quién» de la corrupción a través de sus propios libros y de una ruta turística nada convencional. Lo hace en un tono positivo y con mucha ironía. Entre el material utilizado destacan las fichas donde el historiador tiene escritas numerosas anécdotas, así como varios carteles entre los que destaca un gráfico con las conexiones entre los principales protagonistas de esa mala praxis política y empresarial.

Los grupos están formados principalmente por personas autóctonas, conocedoras de los escándalos económicos del momento, aunque las referencias artísticas e históricas que figuran en la ruta también pueden resultar atractivas para los turistas que rechazan los circuitos convencionales. «A los clientes les sorprende los lazos existentes entre los corruptos, la endogamia, los complejos entramados», explica el periodista.

El itinerario arranca ante el Palau Robert, situado en la confluencia de la avenida Diagonal con el paseo de Gràcia, núcleo neurálgico de la Barcelona pudiente. Una especie de milla de oro de la corrupción. Este palacete, que hoy pertenece a la Generalitat, fue propiedad en su día de Julio Muñoz Ramonet (en el siglo XX se popularizó la frase «Después de Dios, los hermanos Muñoz»), apellido ligado al extraperlo.

En un radio de acción no demasiado extenso, cohabitan los fraudes más polémicos de los últimos años. A un lado, la sede de Convergència de la calle Còrsega, embargada preventivamente por el juez que instruye la supuesta financiación irregular de este partido político a través del expolio del Palau de la Música. Está situada frente al despacho de abogados Cuatrecases, investigado por delito fiscal. En el vestíbulo, señala Burgos, hay una estatua del artista Corberó en la que se lee la palabra «Ética».

Al otro lado de la avenida Diagonal está la Diputación de Barcelona, en el punto de mira mediático debido a los sobresueldos y las dietas de sus miembros. Esta administración permite al guía hablar del fraude de las ITV, en el que está inculpado Oriol Pujol, hijo del expresidente Jordi Pujol, pues en la trama aparece el excoordinador de la Diputación, Josep Tous. Otro miembro de la corporación, el exalcalde de Sabadell Manuel Bustos (PSC), protagoniza la referencia del guía al caso Mercurio sobre corrupción urbanística. El itinerario se detiene también en la joyería Rabat, donde presuntamente se adquirieron regalos con los que se sobornó a cargos policiales en la trama «Macedonia».

Nuevos itinerarios

Otro de los escenarios del paseo es la plaza Juan Carlos I, que Rafa Burgos utiliza como excusa para hablar de la implicación en el caso Nóos de la infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarín, cuyo abogado, Mario Pascual Vives, tiene despacho precisamente en el paseo de Gràcia. En esta misma avenida estuvo hace años la sede de Banca Catalana, así como el despacho que utilizó Jordi Pujol tras abandonar la Generalitat.

El objetivo de Vía Barcelona es organizar en un futuro otros dos itinerarios turísticos sobre la corrupción pues, por desgracia, se trata de una ruta viva que se alimenta de nuevos escándalos.

La empresa ofrece otros recorridos por la cara menos amable de la Ciudad Condal: «La Barcelona pecadora», «Esclavos y negreros», «Barcelona libertina», «Anatomía del Raval», «Sombras del Gótico», «La cara oculta del barrio de Gràcia» o «Agentes nazis en Barcelona», son algunas de las sugerencias que propone.