Carina Rey, en una de las salas de la biblioteca de la UB con libros antiguos
Carina Rey, en una de las salas de la biblioteca de la UB con libros antiguos - inés baucells

En busca de padrinos para resucitar sus libros antiguos

Arranca una campaña de mecenazgo para ayudar a financiar la restauración de obras literarias con más de 200 años

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Se buscan padrinos para resucitar joyas de la biblioteca de la Universitat de Barcelona. Co este anuncio, la institución de Barcelona quiere animar a personas, colectivos e instituciones a ser mecenas de la restauración de importantes obras antiguas y ser partícipes de la conservación del gran patrimonio cultural de la universidad.

El catálogo bibliográfico de la UB impresiona: tiene 2.178 manuscritos, 975 incunables y unos 150.000 ejemplares impresos entre el siglo XVI y 1820 que se consideran fondo antiguo. La gran mayoría de obras llegaron al edificio de la plaza Universitat a principios del sigo XIX, después de las dos amortizaciones, procedentes de 23 conventos de Barcelona y alrededores.

«Muchos libros tuvieron traslados complicados o estuvieron en situaciones no muy buenas para su conservación, incluso algunos vivieron en la intemperie, en el patio, durante la guerra», explica Carina Rey, comisionada para Sistemas de Información y Comunicación de la UB. El paso de los años se nota en el estado de muchos.

La UB calcula que entre el 30 y el 40%de los libros considerados antiguos son susceptibles de ser restaurados, detalla Rey, que también es profesora de Biblioteconomía. Sufren problemas por las humedades que han aguantado, por los cambios de temperatura y también por las plagas.

Muchos ejemplares están en parte devorados por la carcoma, que se comió el papel. Otros, hechos con papel o tinta de baja calidad han aguantado peor el paso de los años, y siglos, tampoco han sobrevivido muchas de las tapas y encuadernaciones y hay algunos que en su día se limpiaron pero que vuelven a estar dañados.

A partir de 50 euros

Todo el mundo puede ser padrino de las joyas literarias de la UB y la campaña acepta donaciones a partir de 50 euros para ayudar en su «renacimiento». Los padrinos, a cambio, reciben una copia digitalizada de la obra y su ayuda queda plasmada en el catálogo. Los trabajos, que realizan desde el taller de reparación de la UB, cuestan entre 500 y 2.500 euros.

El catálogo cuenta con obras de temática variada: desde aspectos históricos —los que están relacionados con los actos de 1714 despiertan mucho interés entre los candidatos a mecenas—, libros sobre cocina o sobre la mujer. Entre los tesoros aún sin padrino está un tratado sobre la moda, impreso en el siglo XVI en Italia, que cuenta con 420 imágenes de cómo vestía la gente de todo el mundo, desde un moscovita noble a un soldado turco.

También esperan mecenas un libro con varios viajes de todo el mundo y que destaca por ser uno de los primeros en mostrar un mapa de Nueva Zelanda —conocida entonces como Nueva Holanda— o Irak. Tambiénuna recopilación de cartas de Descartes, textos de Astronomía del siglo XVII o un libro con diseños de joyas.

«Apadrinar engancha»

La universidad se ha marcado como meta apadrinar 100 ejemplares hasta julio y ya ha conseguido una veintena, que se restaurarán gracias a caras conocidas vinculadas con la universidad. Por ejemplo, Salvador Alemany, con un libro sobre ajedrez, Pasqual Maragall, la familia Trias de Bes, Jordi Portabella o el chef Joan Roca. «Quienes lo han hecho ya dicen que apadrinar libros engancha, porque resucitas obras», explica Rey.

Los ejemplares que se pueden apadrinar se pueden consultar en la web www.bib.ub.edu/apadrina/, en donde se detalla el presupuesto y la importancia del documento. La UB tiene uno de los fondos de libros antiguos más importantes de Europa.

Dos restauradores

La UB cuenta con un taller con dos restauradores y algunos becarios del área de restauración de Bellas Artes, que no dan abasto con tanto trabajo. Con bastoncillos de las orejas y mucha paciencia, pasan un mínimo de tres semanas en cada obra. La limpian, la secan y reconstruyen el papel roto o devorado por las plagas con una pasta especial.

Además, hay que tratar las tapas y reencuadernar las páginas cosidas: las hay hechas con ropa, piel, madera y papel, pergamino... Cada restauración termina con la digitalización de la obra:la UB tiene tres máquinas específicas, una de las cuales cuenta con la tecnología avanzada: funciona de manera robotizada y en España solo existe ésta y otras dos de la Biblioteca Nacional.