Dispositivo policial frente al Instituto Joan Fuster
Dispositivo policial frente al Instituto Joan Fuster - i. baucells

El agresor del instituto de Barcelona sufrió un brote psicótico

La consejera de Educación de la Generalitat señala que no había antecedentes de «mala conducta» por parte del joven

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La consejera de Enseñanza de la Generalitat, Irene Rigau, ha confirmado en rueda de prensa que la acción del alumno de 13 años que esta mañana ha matado a un profesor y ha herido a otros dos docentes y dos compañeros en un instituto de Barcelona se ha debido a un trastorno mental, posiblemente un brote psicótico. Se trataría de "un comportamiento patológico de un alumno que llega con una misión enfermiza y actúa sin ninguna reflexión previa", ha apuntado la consejera.

En rueda de prensa este lunes tras visitar a la profesora y alumnos heridos en el Hospital de Sant Pau, Rigau ha afirmado que no había "ninguna pista extraordinaria" por mala conducta de este estudiante que pudiese servir para anticipar su comportamiento.

La consejera, de igual forma, ha señalado que el comportamiento del chico era aparentemente normal. "Hace prácticamente un mes todo el grupo clase estuvo en la nieve y fue perfectamente y se comportó bien", ha dicho Rigau sobre el agresor, que "participaba en la vida ordinaria del centro educativo". La consejera ha subrayado que "no se puede especular" y que "los expertos dirán" al comentar las posibles causas del suceso.

La consejera, por otra parte, ha expresado el pésame a la familia del profesor de Lleida A.M.O., de 35 años, que había llegado al centro hace una semana para hacer una sustitución. "Es un día de luto para la escuela catalana y para el país", ha concluido la consejera.

Trabajo de reeducación

El alumno, por ser menor de 14 años, es inimputable y, por tanto, no puede ser declarado culpable ni ser privado de libertad. No obstante, la directora general de Atención a la Infancia, Mercè Santmartí, ha aclarado que el adolescente se someterá a un trabajo de reeducación.

El protocolo, según ha declarado Santmartí a los medios, consiste en hacer un seguimiento al menor con el trabajo de profesionales educativos y psicólogos. El objetivo es de "prevenir que estos casos se puedan repetir a través de un trabajo de mediación y reparación psicológica".

Según Santmartí, siempre que los padres tengan plena capacidad educativa, el trabajo se limita al menor, que hará "una vida normal" aunque no ha querido concretar más. "Una vez se le ha reeducado y tenemos una doble confirmación, ya se puede cerrar el caso", ha expuesto Santmartí.

Santmartí se ha acogido a la ley para exponer la situación del joven menor: "Si hay una ley que dice que un menor de 14 años no es imputable, no lo es. En el caso que nos ocupa, el trabajo consiste en diagnosticar qué proceso le ha llevado a cometer los tristes hechos de esta mañana".