El Clínic incorpora el primer robot que podrá operar por un solo orificio

Su tecnología punta permite realizar intervenciones de la forma menos invasiva para el paciente y reduciendo riesgos

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Tecnología punta y medicina avanzan de nuevo de la mano para mejorar la cirugía asociada a los procesos de alta complejidad. El Hospital Clínic de Barcelona cuenta desde hace un mes con un robot pionero que será capaz de operar el cáncer gastrointestinal por un solo orificio, mejorando los resultados de la intervención de la forma menos invasiva para el paciente. Se trata de la cuarta generación del robot Da Vinci, denominada Da Vinci Xi, diseñada para realizar "en un futuro cercano", de una forma más óptima que hasta ahora, operaciones gastrointestinales por una única incisión, lo que agilizará la recuperación de los pacientes y aumentará la eficacia de las intervenciones, según ha explicado en rueda de prensa el responsable del Servicio de Cirugía Gastrointestinal del Clínic, Antonio de Lacy. En Cataluña existen cuatro ejemplares más de este robot, 24 en total en España, aunque todos son de ediciones anteriores.

Gracias a este nuevo robot, que incorpora cuatro brazos articulados y visión 3D, los cirujanos pueden operar a sus pacientes mediante incisiones mucho más pequeñas, lo que, a su vez, mejora sensiblemente el proceso postquirúrgico y reduce el riesgo de hemorragias. "Es una forma de intervenir mucho más cómoda y segura para los cirujanos y los pacientes", ha precisado Lacy, que asesorará a Intuitive Surgical, fabricante del robot Da Vinci, para expandir este sistema quirúrgico por Europa y desarrollar nuevas aplicaciones e intrumentos para el robot en el ámbito gastrointestinal. "Las potencialidades del robot son algo deseado por todos", ha añadido De Lacy, que ha precisado que, de momento, el sistema ofrece ya ventajas importantes con respecto a la técnica laparoscopica e incorpora un sensor de movimiento pionero que permite que el robot quirúrgico acompañe el movimiento de la mesa en la que está el paciente.

Más capacidad de maniobra

La estructura de brazos quirúrgicos suspendidos del Da Vinci Xi, junto con una plataforma móvil, permite abordar la tecnología desde ángulos que con otros robots no era posible. "Esta funcionalidad posibilita colocar el carro quirúrguico en cualquier posición alrededor del paciente y acceder a los cuatro cuadrantes anatómicos. Esto se traduce en una mayor capacidad de maniobra lo que ofrece al cirujano un mayor y mejor acceso acceso a la zona a operar", han precisado fuentes del Clínic.

El cirujano gastrointestinal ha subrayado la libertad de movimientos del brazo robótico, "unos 400 grados frente a los 280 que puede tener una mano humana".

Por su parte, la cirujana digestiva Raquel Bravo ha añadido a los beneficios de la nueva técnica, "la visión en 3D, que permitirá más precisión y más ángulos de movimiento, menos temblor y, por lo tanto, menos hemorragia, lo que significa una recuperación más rápida y menos estancia hospitalaria".

Otra de las novedades de la última generación del robot Da Vinci es la fluorescencia, que permite que el cirujano vea la vascularización de los órganos en tiempo real, algo que facilitará especialmente las intervenciones de cáncer de esófago y de recto, en las que se debe hacer muchas conexiones entre órganos.

Siete pacientes intervenidos

Desde que el Clínic incorporó este robot hace un mes se ha intervenido a siete pacientes, la mayoría de ellos con cáncer de colon: "El futuro de la cirugía pasa por la robótica, y aunque todavía es algo incipiente, vamos a apostar fuerte por ella", ha valorado De Lacy.

Tanto De Lacy como el director general del Hospital Clínic, Josep Maria Piqué, han agradecido la colaboración de la fundación privada Cellex, que ha financiado los dos millones de euros que cuesta el robot, y han admitido que no hubiera sido posible incorporar este sistema con recursos públicos, debido a la crisis económica.

Piqué ha concretado que podrán beneficiarse del robot quirúrgico los pacientes del área de influencia del Clínic -los 500.000 barceloneses que viven en la izquierda del Eixample- así como otros del resto de Cataluña derivados de "la reordenación en cirugía oncológica que se está produciendo".