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El ejército catalán de GILA

Las previsiones tácticas y estratégicas del GILA tienen un alcance insospechado y que va mucho más allá de cualquier análisis epidérmico de su propuesta

oti rodríguez marchante
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Se ha tomado excesivamente a la ligera el planteamiento de la Asamblea Nacional Catalana para organizar unas Fuerzas de Defensa de Cataluña que garanticen al pueblo libre la seguridad ante las posibles tentaciones extranjeras de ataque al territorio por fin liberado. Y hay que tomárselo muy en serio, pues tras el detallado estudio de su presidenta, Carmen Forcadell, está el fruto de los análisis y el aliento del GILA, Grupo de Inteligencia Logística de la Asamblea. Muy sagazmente, el GILA ha previsto que la seguridad de las aguas territoriales requiere de un esfuerzo especial, pues el Mediterráneo es el marco estratégico, y hay que ampliar la fortaleza de la Armada catalana con tres o cuatro patrulleras y otras tantas aeronaves, y con al menos mil cien marineros y algún que otro oficial... También se apunta, ya metidos en harina, la necesidad de proyectar este músculo militar a los océanos Atlántico e Índico para la colaboración contra la piratería y para lo que se tercie llegado el momento.

Las previsiones tácticas y estratégicas del GILA tienen un alcance insospechado y que va mucho más allá de cualquier análisis epidérmico de su propuesta, pues la incorporación de un par o dos de aeronaves UAV no tripuladas da una idea de que la república catalana libre quiere prepararse no sólo para posibles ataques de fuerzas extranjeras terrícolas, sino incluso para la hipotética invasión de potencias de otra galaxias. Hace bien Carme Forcadell, la Asamblea Nacional Catalana y el astuto GILA en prevenir la seguridad del pueblo catalán libre contra la amenaza marciana, y haría aún mejor Artur Mas comprándose ya una gorra con alguna estrella para el por si acaso.

Los piratas somalíes, el islamismo radical, el imperialismo agresor y opresor de la España voraz y la intolerable pretensión marciana de aparcar sus naves en la Plaza de Cataluña no tienen más remedio que replegar sus insanas intenciones después de este serio aviso de los expertos en Defensa de la ANC. Años y años de inseguridad, de vivir en el avispero de la invasión y el sometimiento, de pavor ante el futuro trágico y la injusticia han sido por fin liquidados y se abre ante el catalán un futuro de garantía, protección y firmeza tras el músculo de Forcadell y la gorra de Artur Mas.

Y aunque parezca que nos queremos reír de ellos, son ellos los que se ríen de nosotros.