el oasis catalán

ERC

Las formaciones nacionalistas han sido incapaces de alumbrar una candidatura conjunta a las elecciones europeas

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Como era era previsible, las formaciones nacionalistas catalanas han sido incapaces de alumbrar una candidatura conjunta a las elecciones europeas. La cosa tiene su miga. Ellos, los partidarios de la unidad nacionalista, no se han puesto de acuerdo cuando se trata de elaborar una lista única europea o un programa compartido o un punto común sobre el recurrente «derecho a decidir». El acuerdo ha sido imposible y cada uno va a su aire.

Algunas hipótesis explicativas, al respecto. En primer lugar, el peligro de división interna. ¿Quizá la militancia y electorado -por mejor decir, una buena parte de la misma y del mismo- de Unió e Iniciativa aceptarían enrolarse en una candidatura nítidamente independentista?

En segundo lugar, nadie garantiza que la unidad sume. Y es que, con frecuencia, en política, las sumas restan y viceversa. ¿Quizá la candidatura independentista podría asustar a una parte de los «nuestros» y unir a una parte de los «otros»?

En tercer lugar, ¿por qué ERC ha de compartir con CiU el subidón que le auguran las encuestas? ¿Acaso ERC espera capitalizar en solitario ese subidón?

En cuarto lugar, ERC -partido de izquierdas, asegura- quiere apropiarse en solitario de los votos perdidos -nacionalistas, para entendernos- del PSC. Por eso, incorpora a Ernest Maragall en su lista.

En quinto lugar, el resultado de las elecciones europeas de mayo son un test para resolver una de las incógnitas de la Cataluña política: ¿cuál será la fuerza hegemónica después de la consulta -que no se celebrará- o de las elecciones autonómicas que se convocarán en noviembre o en meses posteriores? ERC quiere esa hegemonía. ERC quiere ser la fuerza política que oriente, organice, marque y dirija el llamado proceso de transición nacional de Cataluña. ERC quiere ser el referente político, intelectual, moral y orgánico del independentismo. Por eso, porque busca la hegemonía -supremacía-, no acepta una lista conjunta independentista que podría diluir o condicionar sus aspiraciones de poder.