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Sindicatos

¿Por qué se pasa del populismo sindical al populismo nacionalista? Quizá se trata de subirse al carro que suponen será el ganador

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El sindicato ya no es partidario de la reforma constitucional sino del derecho a decidir

Como no podía ser de otra manera, el sindicalismo catalán -lo señalan los secretarios generales de UGT y CC.OO de Cataluña- celebra el Primero de Mayo saliendo a la calle contra «el empobrecimiento del trabajador», «contra la reforma laboral» y «contra la pobreza laboral y social: más ocupación, más convenios, más salarios».

Y -consecuentes con la idea- llaman a que los trabajadores catalanes participen en las próximas elecciones europeas reivindicando un «espacio de derechos sociales» y un «plan europeo para combatir el desempleo». Lógico. Ese es su papel y esa es su función. Lo que sorprende del sindicalismo catalán -no discuto ahora si ese sindicalismo es del XXI o del XIX- no es la pancarta del Primero de Mayo, sino el apoyo que brinda al «derecho a decidir». Cosa que -de facto- convierte el sindicalismo catalán en un apéndice del nacionalismo. ¿Qué queda hoy del sindicalismo internacionalista? En la dirección, nada. Aunque uno sospecha que las bases sindicales son escasamente nacionalistas. Y el caso es que el sindicalismo catalán no es únicamente nacionalista de facto, sino también de iure. Se podría hablar de la UGT que lucha por el «establecimiento de un marco donde encuadrar nuestra peculiaridades nacionales» (catalanas). Se podría hablar de unas CCOO que se definen como un «sindicato nacional» partidario de «avanzar hacia el ejercicio del derecho de autodeterminación, a través de los mecanismos establecidos en la Constitución para su reforma».

Todo apunta a que el sindicato ya no es partidario de la reforma constitucional, sino del «derecho a decidir» sin más detalles. Y todo eso, ¿por qué? Es decir, ¿por qué se pasa del populismo sindical al populismo nacionalista o a un mix de ambos populismos? Quizá se trata de subirse al carro que suponen será el ganador. Quizá se trata de no enemistarse con el poder catalán por lo que pueda ocurrir y para que nadie piense mal de nosotros. Quizá se trata de obtener determinados beneficios puntuales. En suma, oportunismo.