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«La realidad» vuelve a Matrixlandia

Homs, un reputado medievalista, advirtió fácilmente lo retrógrado de Rajoy al no ciscarse en la Constitución y al hablar de las no verdades manejadas en Matrixlandia

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Tras el breve (si es que todo un día puede considerarse «breve») pantallazo a la vida real, «la realidad» vuelve a Matrixlandia, y si alguien pensaba que el soberanismo no tenía argumentos a la vista del papelón del trío en el Congreso, sólo tenía que esperarse hasta el día después, o sea, ayer, para escuchar al completo todos los complejos razonamientos de los oradores y compañía. ¿Dónde?..., dónde va a ser, en TV3 y compañía. Es el gran redescubrimiento de la Democracia y de la Libertad en Matrixlandia, que le hace esos regates con tijereteo al Congreso de los Diputados para luego irse a chutar a gol en los medios y medianías. Por ejemplo, el espectacular Frances Homs, que se lo trajo todo sin decir hasta que llegó bien temprano a TV3, donde mostró su indignación y su juicio con una de esas preguntas tan agudas que dejan helado el primer café: «Pero, ¿qué se ha pesando Rajoy, quién cree que es para ofrecernos..., bla, bla, bla?».

Francamente, no hay respuesta para eso, a no ser que Rajoy se haya pensado que es el presidente de un Gobierno democrático, y que tiene el deber de conocer y hacer cumplir las Leyes que, democráticamente, nos hemos dado. Para Homs, en esta actitud hay prepotencia y arrogancia, y responde a una visión de la vida de la Edad Media. Homs, un reputado medievalista, advirtió fácilmente lo retrógrado de Rajoy al no ciscarse en la Constitución y al hablar de las no verdades manejadas en Matrixlandia, no es verdad que en Cataluña sufran una opresión insoportable, no es verdad que se persiga la lengua catalana o que se asfixie a su cultura, no es verdad que se la discrimine respecto a otras Comunidades Autónomas..., como tampoco es verdad que en los países civilizados, cuando una región quiere apartarse, le abran la puerta para que salga llevándose una porción del territorio común.

Puro medievalismo, según el copiloto del proceso (el piloto estaba haciéndose una foto con papeles en la mesa y como escribiendo con un Bic con la tapa puesta). Pero, si todo esto no le llevara a uno a pensar que Matrixlandia es un revoltijo de cables pelados, la advertencia ayer de Artur Mas anima a pedirle cita con el psiquiatra: «si el Gobierno español se atrinchera detrás de las leyes..., bla, bla, bla». Ni a Groucho se le ocurriría un lugar menos apropiado para que un Gobierno se atrinchere: ¡Detrás de las leyes!, ¡qué vergüenza!