Felipe VI

Lleno hasta la bandera en el Congreso para un día histórico

Solo hay sitio para 111 invitados, todos autoridades según el orden de precedencia

Mariano Calleja - Actualizado: Guardado en: Casa Real

En cuanto salió el último diputado del salón de plenos el miércoles pasado, una vez concluido el debate sobre la ley orgánica que hace efectiva la abdicación del Rey, los operarios del Congreso se pusieron manos a la obra. Tenían apenas una semana para preparar el escenario solemne de la proclamación de Felipe VI. Lo primero que desmontaron fue el cableado y las terminales informáticas de la zona presidencial. Allí debía situarse el estrado donde el presidente del Congreso, Jesús Posada, tomará juramento al nuevo Rey. Los trabajos han seguido sin pausa durante este fin de semana.

El movimiento en la Cámara es frenético. El viernes se cursaron las primeras invitaciones para los pocos afortunados que van a poder presenciar en directo la proclamación del Rey. Está todo tasado: en las tribunas hay sitio para 111 invitados. Ni uno más. A estos hay que añadir el espacio reservado a los periodistas: unos 40, según la antigüedad y la difusión de cada medio. En el Congreso se está considerando la posibilidad de permitir la entrada de más personas, no muchas, que podrían sentarse en las escaleras. No es lo mejor, pero en un acto de estas características se entiende que se aproveche hasta el último metro cuadrado. No hay más que ver la fotografía histórica que publicó ABC esta semana sobre la proclamación de Alfonso XIII, en la que no cabía ni un alfiler.

¿Quiénes serán los invitados? Aquí no hay lugar para los compromisos ni las amistades. Los servicios del Congreso han tomado el real decreto que fija el Orden de Precedencias, y de arriba abajo han marcado las autoridades que caben en las tribunas. En el lugar de máximo honor, justo detrás del reloj del hemiciclo y enfrente del estrado de la proclamación, se sentará la Reina Doña Sofía. En las tribunas de los lados se situarán los expresidentes del Gobierno, los presidentes autonómicos, el decano del cuerpo diplomático, la alcaldesa de Madrid, los presidentes del Consejo de Estado y del Tribunal de Cuentas, el fiscal general del Estado, la Defensora del Pueblo, secretarios de Estado, los Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos... Así hasta ocupar todo el espacio.

Vestidos de etiqueta

En el hemiciclo compartirán escaños, bastante apretados, los diputados y los senadores, al ser sesión conjunta de las Cortes (unos 40 ya han avisado de que no irán, como los de Izquierda Plural, como gesto de protesta). Sus señorías han recibido una circular esta semana para advertirles de que deben ir de etiqueta: ellos, con traje oscuro, y ellas, con vestido corto. El Gobierno se situará en los bancos azules, excepto el presidente, que estará en la zona de honor de la proclamación. Allí, junto a Felipe VI, se situarán Doña Letizia, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía. Además, estarán en el estrado el presidente del Congreso, el del Senado, el del Tribunal Constitucional y el del Supremo, junto a los miembros de las Mesas de las dos Cámaras.

Posada será el único, además del Rey, que pronunciará un discurso, seguramente el más importante de su vida política. Ya ha empezado a redactarlo, con un elogio a la Monarquía parlamentaria y a la unidad de España. En un lugar destacado de la zona de proclamación de Felipe VI se colocarán la Corona, el Cetro (ambos propiedad de Patrimonio) y un facsímil de la Constitución de 1978.

Lista de voluntarios

El Congreso se está vistiendo de gala en tiempo récord. En cuanto se anunció la abdicación, se pidió a la Real Fábrica de Tapices que volviera a instalar las alfombras retiradas por la época estival. El dosel exterior, reservado para las grandes ocasiones (sesión solemne de apertura de legislatura), «vestirá» la fachada principal del Congreso. Se cuida hasta el más mínimo detalle, y para el Día D, 19 de junio, festivo en Madrid, se han pedido voluntarios entre los trabajadores de la Casa. La lista supera con creces las necesidades, pese al puente, sobre todo por parte de los ujieres. Nadie quiere perderse un día para la historia [aquí te contamos cómo será, hora a hora, la proclamación de Felipe VI]. Después habrá trabajo extra: todo debe volver a la normalidad para el Pleno del día 24.

Toda la actualidad en portada