De las profundidades al aula

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El Marq recibe a profesores de la provincia para mostrarles la importancia del hundimiento de la Fragata Mercedes

Año 1804. Las cuatro fragatas españolas, Mercedes, Medea, Santa Clara y Fama regresan de Montevideo. Todo indicaba que la vuelta a Cádiz se resolvería sin problemas. Pero sin anuncio previo de guerra, la Armada Británica decide atacar a España, y hunde el navío Nuestra Señora de las Mercedes. La batalla del cabo de Santa María se había desatado frente a la costa portuguesa del Algarve.

El marino José Bustamante no vio otra solución más que rendir las otras tres naves, que acabaron en manos de los británicos. Un desenlace que marcó el principio de la Batalla de Trafalgar y que llegó a su fin con la Paz de Amiens. La derrota de España en ese lance se convirtió, siglos después, en victoria, tras la recuperación de los materiales hundidos en el Atlántico,. Así lo afirma Jorge Soler, el director de exposiciones del Museo Arqueológico de Alicante (MARQ). Los materiales estarán expuestos en el MARQ durante los próximos meses, tras haber pasado previamente por el Museo Arqueológico Nacional y por el Museo Naval de Madrid.

De esta manera, aprovechando la vertiente formativa del museo y «respondiendo a una tradición», según Soler, profesores y educadores alicantinos podrán conocer las causas y las consecuencias del hundimiento de la Fragata Mercedes, que fue más allá de un bombardeo por parte de la Armada Británica. Manuel Olcina, director del MARQ, explica: «Este suceso se produjo dentro de un ambiente histórico determinado. Los ingleses no cañonearon un barco español sin más, hay unas razones detrás. Y este acontecimiento dio lugar a otros más grandes, como la batalla de Trafalgar o la ruina de la Armada Española». Aprender historia y valorar el Patrimonio a través de las cartas, las monedas o los documentos rescatados del fondo del océano, «es una manera de hacer llegar a los alumnos la importancia de este hecho histórico ocurrido a principios del siglo XIX, más allá de los libros», cuenta Soler.

Así, el MARQ ha ofrecido a los alicantinos y visitantes cuatro cursos sobre historia en un mismo periodo escolar. Durante este curso 2014-2015, tanto alumnos como profesores han aprendido, de una manera alternativa, sobre la Dinastía Han, sobre el emperador Augusto en la celebración de su bimilenario, y sobre el propio Museo Arqueológico. Ahora, la protagonista es la Fragata Mercedes. Y todavía queda una jornada más, «MARQ de cine», en la que se mostrará el material audiovisual del museo.

Realmente, los principales beneficiarios de estas jornadas no son los maestros, sino los alumnos, que de forma didáctica aprenden historia. Profesores y educadores coinciden en que la participación de los niños es la clave. «Si llevas a alumnos de Primaria a ver museos, posiblemente se aburran. Sin embargo, si haces que participen, si dejas que pinten, y si les enseñas tres cosas en vez de veinte, disfrutarán y aprenderán más», cuenta Roberto Galán, maestro del CEIP Rafael Altamira, de El Campello.

Por su parte, profesoras de Primaria del colegio alicantino Azorín, explican sus experiencias, ya que no es la primera vez que acuden a unas jornadas organizadas por el museo. Aseguran que siempre son los estudiantes los que deciden cómo aprender historia de manera lúdica. Por ejemplo, tras la exposición «Un MARQ desconegut», los alumnos de 3º y 4º de Primaria del centro construyeron varios yacimientos, e hicieron tres grupos de trabajo: antropólogos, arqueólogos y restauradores. De esta manera, los conocimientos adquiridos tras la visita al museo se llevaron a la «práctica».

El centro Santo Domingo de Alicante también es otro de los que nunca falla. Desde pequeños, los alumnos trabajan junto a sus profesores una etapa histórica determinada: conocen la Prehistoria, a los íberos o a los romanos. Mientras, los estudiantes más mayores han tenido la posibilidad de disfrutar del museo de otra manera: junto a sus padres realizaron una gymkana y además, pasaron una noche en el interior del recinto.