PROA A LA MAR

VIVIR EN UN MUNDO «VUCA»

JAVIER
fur
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Empezamos a escuchar con frecuencia esta expresión: vivimos en un mundo VUCA (en inglés Volatility, Uncertainty, Complexity, Ambiguity). Y más que escuchar, debemos prepararnos para competir en este mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo que nos ha tocado vivir y que parece que ya no se va a estabilizar. VUCA, por tanto, concreta lo que habitualmente entendemos como cambio, con los cuatro factores que lo condicionan y que están aquí para quedarse. Es bueno que tengamos en cuenta esta realidad que ya no es nueva y preparemos nuestras estructuras, nuestra orientación estratégica y los modos de gestión para competir en este entorno.

Asumir los nuevos retos exige a las empresas información, flexibilidad, preparación para abordar situaciones nuevas, situar siempre al cliente en el centro de nuestras operaciones y perseguir el compromiso de todos nuestros grupos de interés. Y por supuesto, estar abiertos a cooperar con transparencia con otras compañías siempre que sea necesario.

El mundo VUCA no es solo el de las grandes compañías; es también el de las PYMES, nuestras empresas más próximas. Es el mundo en el que vivimos y al que nos tenemos que adaptar todas las empresas alicantinas. ¿Y cuál es el comportamiento directivo necesario en este escenario?, sin duda el comportamiento íntegro e informado: no solo se trata de hacer honestamente las cosas adecuadas, sino hacerlas de manera eficiente y en el momento oportuno. Las empresas alicantinas viven en ese entorno interconectado, en continuo cambio, compitiendo con empresas de todo el mundo y, cada vez más, en todo el mundo. Hace tiempo que dejó de valer aquello de «enrocarse». Necesitamos abrirnos al nuevo tiempo e incorporar prácticas de gestión que más allá de intentar descifrar el futuro (volátil, incierto, complejo, ambiguo), nos posicionen en disposición de abordar ese futuro, sea el que sea. Y eso pasa por tres compromisos básicos: con nuestra plantilla (desarrollo continuo), con los clientes (entender y atender sus expectativas cambiantes), y con la sociedad (política clara de RSE); y una posición estratégica: la cooperación con otras compañías para estar en la mejor posición competitiva.

No es fácil, pero como ya dije en otra ocasión en esta columna, nadie dijo que ser empresario fuera fácil.

* Javier Fur es presidente del Círculo de Economía de Alicante