Sociedad

Sociedad

Un campamento de verano para niños con enfermedades del riñón

Entre juegos, excursiones, talleres de educación e intercambiando experiencias, aprenden cómo desarrollar sus quehaceres diarios con las mejores garantías

Día 26/06/2012 - 18.25h
ep

Compartir

Niños de toda España con enfermedades delriñón intentan recuperar la sonrisa en un campamento de verano en Cantabria, organizado por Alcer, en el que se les enseña a convivir con una enfermedad que perdurará a lo largo de sus vidas.

Entre juegos, excursiones, talleres de educación e intercambiando experiencias, siempre unidos durante una semana, 48 niños que padecen afección renal aprenden cómo actuar y comportarse a nivel nutricional, físico y sanitario para desarrollar sus quehaceres diarios con las mejores garantías.

«Somos como una familia y aquí nadie se siente extraño porque compartimos el mismo problema», comenta a Efe Antonella, una joven de 15 años a la que en 2007 le trasplantaron un riñón y mensualmente acude a una revisión médica debido a que su cuerpo, desde hace unos meses, rechaza el órgano donado.

Carlos, de 16 años, es uno de los «veteranos» del campamento puesto que repite esta experiencia, como otros veranos, y su rostro alegre dista mucho de aquel día en el que su riñón dejó de funcionar. «Al principio, cuando me diagnosticaron la enfermedad pasé miedo», confiesa, pero gracias al apoyo de sus padres y al avance en la medicina puede llevar a cabo una vida «prácticamente normal», aunque le de «rabia» no poder jugar al fútbol ni practicar deportes de contacto de manera habitual.

Conocer a otros con el mismo problema

Tanto Antonella como Carlos, se muestran «orgullosos» de sentirse una referencia para sus compañeros de aventura y, por ello, se encargan de animarles a sobrellevar con esperanza la llegada de un riñón que termine con las «constantes» sesiones de diálisis. Ambos advierten de que «el sacrificio merece la pena» y de que se requiere «mucha paciencia para no caer en el desánimo».

«A veces uno desea no padecer esta enfermedad», reconoce Antonella, aunque añade con madurez y positivismo que si no le hubiese «tocado» a ella, no conocería a los que «ahora» son sus amigos.

Los padres que dejan a sus hijos en el campamento avalan este tipo de experiencias por ser «enriquecedoras tanto a nivel educacional como social», como ocurre con Patricia, una madre de Santander que por primera vez ha confiado a los coordinadores de la Federación Nacional Alcer a su hija de 8 años, Anjana, que en julio cumplirá doce meses desde que recibió un riñón.

El coordinador general de la Federación Nacional Alcer, Juan Carlos Julián, recuerda que estas jornadas de convivencia entre pacientes renales nacieron en 1976 y desde entonces se celebran cada periodo estival en una ciudad distinta. «El principal valor de estos campamentos es el efecto beneficioso que para los niños tiene conocer a gente que comparte el mismo problema», destaca Julián.

  • Compartir

publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:

Sigue ABC.es en...

ABC Salud

Averiguan cómo los hijos heredan la ansiedad de sus padres

La clave está en un circuito cerebral hiperactivado desde la infancia que potencia el riesgo genético

El tiempo...

Últimos vídeos

El FBI libera a 105 menores víctimas de explotación...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.