Sociedad

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Morir de frío

La ola siberiana que se mantendrá hasta el fin de semana va sumando víctimas por hipotermia en Europa. ¿Cuáles son los síntomas? ¿Qué hacer?

Día 08/02/2012 - 14.45h

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La ola de frío siberiano que recorre Europa y se prolongará hasta el fin de semana ha dejado ya más de 300 víctimas por hipotermia. Ante una exposición prolongada al frío, su cuerpo perdía más calor del que podía generar, llegando a una temperatura inferior a los 35º.

En su mayor parte han sido ancianos y niños, las personas con más riesgo junto a los enfermos crónicos (sobre todo si se sufren problemas circulatorios), malnutridos o quienes se encuentran bajo los efectos del alcohol o las drogas.

A medida que se desarrolla la hipotermia, se van perdiendo lentamente las habilidades para pensar y para moverse, por lo que algunos ni siquiera son conscientes de que necesitan ayuda. La debilidad física, la pérdida de coordinación, la confusión y la somnolencia son algunos de los síntomas que advierten de que algo va mal. La piel se vuelve pálida y fría.

Al principio, el cuerpo tirita para tratar de no perder el calor, pero el temblor puede llegar a desaparecer si el frío es muy intenso. La respiración se vuelve lenta y también la frecuencia cardíaca. Se entra entonces en un periodo de letargo y la persona se queda prácticamente dormida, se produce un paro cardíaco y se entra en coma. Los médicos avisan de que no se debe suponer que una persona que se encuentra acostada e inmóvil en el frío ya está muerta. El frío que causa la parada cardiaca también «congela» el cerebro. Por eso siempre hay que intentar reanimar y calentar. Aunque si no se reacciona a tiempo, la hipotermia es mortal.

Cómo reaccionar

Si se encuentra a una persona con estos síntomas, lo primero que se debe hacer tras llamar al servicio de emergencias es abrigarla con mantas calientes, cubriendo la cabeza y el cuello para que retenga el calor corporal, pero no acercarla a una fuente de calor directo, como una manta eléctrica o un calefactor o introducirla en un baño caliente porque podría sufrir un shock. Si respira a menos de seis respiraciones por minuto, hay que darle respiración boca a boca.

Si es posible se deben aplicar compresas tibias en el cuello, la pared torácica y la ingle, e incluso emplear el propio cuerpo para ayudarla a entrar en calor. Si está despierta, conviene darle líquidos dulces y calientes, pero no alcohólicos.

Habrá que ver también si la víctima sufre además congelación. Manos, pies, nariz y orejas son las partes más vulnerables. Si solo se ha dañado la piel, la recuperación puede ser completa, pero si han resultado afectados los vasos sanguíneos, existe el peligro de que se gangrene, lo que requeriría una amputación.

Cómo prevenir la hipotermia

Para no llegar a estos extremos, conviene tomar mucho líquido y comer y descansar lo necesario antes de pasar un tiempo expuesto al frío, así como no consumir alcohol ni fumar.

Hay que abrigarse de forma adecuada, con varias capas de ropa impermeable y rompevientos, cubriendo la cabeza y el cuello con gorro y bufanda y reforzando el calor de los pies con dos pares de medias. También se debe vigilar que las ropas y las botas no quedan ajustadas, lo que provocaría una mala circulación, y evitar algunos medicamentos.

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