Economía

Economía

Economía

¿Cómo sería una quiebra ordenada de Grecia?

Una quita creíble para el país y un plan de recapitalización para los bancos son los pasos fundamentales

Día 13/09/2011 - 18.16h

Compartir

La quiebra de Grecia, incluso si es ordenada, aunque sea un evento menos grave que la caída de Lehman Brothers, tendrá importantes consecuencias en los mercados, porque tanto la economía como el sector financiero están ahora más débiles que en el año 2008. Muchos analistas están clamando porque la inevitable quiebra de Grecia se haga de manera ordenada, con objeto de reducir al mínimo sus efectos en los mercados, según informa Finanzas.com.

Angela Merkel, en alguna de sus múltiples y contradictorias declaraciones, ha dicho que impedirá que un default griego descontrolado, aunque está preparando a su sector financiero ante la posibilidad de que a Europa se le vaya de las manos. Pero, ¿en qué consistiría esa demolición controlada? Santiago Carbó, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Granada, pone una serie de condiciones y de pasos ineludibles:

Primer paso: un plan para Grecia

En primer lugar, se debe definir una quita creíble y con aspecto de que sea asumible y definitiva. Para ello, no debería ser inferior al 50%. Los analistas de Bankinter hablan de un 70%. Pero también se debe precisar cómo pagará Grecia el resto de la deuda. ¿Será en euros? Es decir, también hay que determinar si el país se mantendrá dentro de la zona euro, o no. Y, además, se tendría que diseñar un plan de viabilidad para el país a un plazo de entre cinco y siete años, además de un programa de apoyo financiero, porque la consecuencia del “default”, aunque fuera controlado, sería la quiebra de todo su sistema financiero, al que se debería recapitalizar. Pero, además, hay analistas que creen necesario un plan de ayuda económica para asegurar que Grecia recupera la senda de crecimiento.

Segundo paso: un plan para los acreedores

Tras la suspensión de pagos de Grecia, el mercado comenzaría a fijarse en Portugal e Irlanda como posibles víctimas de sendos procesos similares al griego. Los analistas de Bankinter dicen que el primero está en riesgo, aunque no inmediatamente. En el caso de Irlanda, a su juicio, la probabilidad de que imite a Grecia es reducida, aunque su problema es grande: tiene que reconstruir todo su sector financiero partiendo de la nada. Pero, por el momento, ha cumplido todos los compromisos asumidos para recibir la asistencia.

Las primas de riesgo de Italia y España se dispararían. Es posible que justo después del evento griego se incrementaran hasta 100 puntos básicos, aunque luego se corrigiera con la actuación del Banco Central Europeo, por ejemplo. Por eso, debería diseñarse un plan para recapitalizar a la banca europea, no sólo para cubrir las pérdidas derivadas del “default” griego, sino para absorber la pérdida de valor del resto de las deudas. De lo contrario, las tensiones en el mercado interbancario se acrecentarían. Y como hay dudas sobre la capacidad del sector privado para cubrir las necesidades de capital de la banca, habría que garantizar las recapitalizaciones con fondos públicos. Aunque, según Carbó, hay dudas de que Francia, por ejemplo, pueda asumir estas operaciones sin poner en riesgo su “rating”. Aunque, para ello, podría utilizarse el fondo de estabilidad financiero de la zona euro, pero hace falta todavía que se apruebe por parte de los parlamentos.

¿Qué consecuencias tendrá?

¿Serán peores sus consecuencias que las de la quiebra de Lehman Brothers? La contabilización y ubicación de los activos ligados a este banco americano era mucho más complicada, como la identificación de los productos financieros construidos sobre hipotecas basura. En cambio, la exposición de los bancos a la deuda soberana es pública: está recogida en los informes que realiza el Banco Internacional de Pagos y, también, en las pruebas de solvencia realizadas por la Autoridad Bancaria Europea este verano. Aunque queda pendiente su valoración a precios de mercado. “Es posible que el evento de Grecia sea de menor dimensión que el de Lehman, pero la economía ahora está más deteriorada que en 2008, el enfermo está peor”, afirma Santiago Carbó. Y el hecho de que se haya tardado tanto en resolver los problemas ha deteriorado todavía más la situación: se ha dañado enormemente la banca francesa, las primas de riesgo... Posiblemente, el efecto más grave de todo esto, sobre todo del retraso en la toma de decisiones será una recaída en recesión “casi inevitable”.

  • Compartir

publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:

Sigue ABC.es en...

Empresa
M. N. Las agencias revisan a la baja las perspectivas de las compañías
Economía
Calcula cómo te afectará la reforma
    Lo último...

    Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.