Córdoba

Córdoba / PAISAJES Y PERSONAJES CORDOBESES

Alfonso XI y San Hipólito

Sus restos se depositaron primero en el alcázar de Jerez de la Frontera, luego en Sevilla y en 1371 se depositaron en la Capilla Real de la Catedral de Córdoba, a la espera de acabar San Hipólito

Día 07/08/2011 - 11.03h

Compartir

Hace 275 años, el 8 de agosto de 1736, la Real Colegiata de San Hipólito alcanzaba su pleno sentido al trasladarse a ella los restos de su fundador, el Rey de Castilla y León, Alfonso XI, y de su padre, el también monarca Fernando IV. Desde entonces, sus sobrios sarcófagos de mármol rojo —construidos en 1846— y sencillamente cubiertos con una corona y un centro, son visibles en la cabecera de esta notable iglesia cordobesa.

La historia de Alfonso XI y San Hipólito comenzó siglos atrás. El Rey, nacido en Salamanca en el año 1311, hijo de Fernando IV y Constanza de Portugal, vivió la muerte de su padre con solo un año de edad y ascendió al trono en 1325. Solventados los problemas internos, Alfonso XI reanuda la Reconquista y, por ello, se vincula con Córdoba, al ser ésta la capital de la frontera. Aquí manda construir el que hoy conocemos como Alcázar de los Reyes Cristianos, a cuya entrada se alza una estatua del soberano.

Entre 1340 y 1344 la presencia de Alfonso será continua, librando choques decisivos contra el Reino de Granada y sus aliados los benimerines, invasores musulmanes del norte de África, que habían desembarcado en el Campo de Gibraltar. Fruto de estos combates, los castellanos toman Alcalá la Real, Priego de Córdoba, Carcabuey, Rute y, tras un largo asedio, Algeciras, y derrotan a los benimerines en la batalla del Salado, en la actual provincia de Cádiz.

La del Salado, 30 de octubre de 1340, fue la última de las grandes batallas del la Reconquista. Alfonso XI y su aliado, el Reino de Portugal, derrotaron a nazaríes y benimerines. Inmediatamente, Alfonso XI mandó levantar en acción de gracias un templo en la que era su residencia entonces, Córdoba. Y lo dedicó a San Hipólito, al que profesaba devoción. Las obras comenzaron en 1347 con la intención de convertirse en panteón real.

San Hipólito se ubica en el centro de Córdoba. Su fachada principal muestra una hornacina con San Hipólito, mientras en la puerta que da a Gran Capitán luce un escudo de piedra policromada de Felipe V, monarca con el que se concluyó el templo, el cual mezcla el gótico en su crucero y altar mayor, con el barroco en el resto, dado que las obras quedaron paralizadas y no se reanudaron hasta 1729, concluyéndose en 1736. Desde fines del siglo XIX, es la iglesia de la Compañía de Jesús en Córdoba.

La inacabada torre data del último tercio del siglo XVIII. Las capillas y retablos de su interior albergan imágenes, como un gran Sagrado Corazón de Jesús; los jesuitas San Francisco Javier y San Francisco de Borja; Santa Bárbara; San Miguel; la Virgen del Pilar; y las tallas del Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora la Reina de los Mártires, ambos obra de Castillo Lastrucci, y titulares de cofradía que desde 1944 recorre Córdoba en la madrugada del Viernes Santo.

Es de destacar también el órgano que se encuentra en su coro, fechado en el siglo XVIII y considerado por los expertos como uno de los mejores de Andalucía. En el inmediato claustro, donde cada Navidad se monta un hermoso Belén, encontramos la tumba del humanista cordobés Ambrosio de Morales y el Centro Cultural San Hipólito.

Alfonso XI falleció en 1350, durante el sitio de Gibraltar, víctima de la peste negra. Fue el único Rey europeo en morir a causa de tan funesta epidemia. Sus restos se depositaron primero en la capilla del alcázar de Jerez de la Frontera y luego en Sevilla hasta que en 1371 se depositaron en la Capilla Real de la Catedral de Córdoba, en espera de la finalización de San Hipólito. Apodado el Justiciero, su memoria se honra con estatuas en Burgos, Algeciras y Córdoba.

Tuvo un hijo legítimo, Pedro I el Cruel, y diez ilegítimos con Leonor de Guzmán, entre ellos Enrique de Trastámara. Ambos hermanos pelearían a muerte y volverían a convertir la ciudad donde sería enterrado su padre en protagonista. Pero esto es ya otra historia.

POR JUAN JOSÉ PRIMO JURADO

  • Compartir

publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.