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El BCE acude al rescate de una Europa que se desangra

Solo la intervención urgente del Banco Central logró frenar el derrumbe de los mercados europeosLa prima de riesgo de España llegó a rozar los 380 puntos básicos, cien más que hace tan solo dos días

Día 13/07/2011
El BCE acude al rescate de una Europa que se desangra
 

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Pánico. Ese es el sentimiento que dominó en Europa durante la mañana de ayer. Y no solo en los mercados. Tras un lunes negro, en el que la deuda periférica, especialmente la italiana y la española, sufrieron un duro castigo, y en el que los inversores aplicaron un severo correctivo a las Bolsas, el fracaso de la reunión del Eurogrupo sobre el segundo rescate a Grecia hacía prever para ayer otra jornada de infarto.

Y así fue hasta que el Banco Central Europeo (BCE) pasadas las diez de la mañana, hora española, se veía obligado a salir al rescate y comprar deuda de España e Italia, con lo que conseguía frenar una hemorragia que parecía incontenible.

A primera hora de la mañana, la deuda española se disparaba hasta máximos desde la entrada en el euro. El bono a diez años llegó a cotizar por encima del 6,3%, con una prima de riesgo sobre la deuda alemana de casi 380 puntos básicos. Muy cerca ya de los 400 puntos que muchos expertos consideran como límite para una posible intervención.

En solo dos jornadas el diferencial con el bono alemán, ese extra de rentabilidad que los inversores exigen a la deuda española sobre el «bund» ante los posibles impagos, ha llegado a crecer más de cien puntos básicos. Y cien puntos básicos de prima suponen un coste para la economía española de 10.000 millones de euros —según cálculos del Instituto de Estudios Económicos— y 160.000 empleos, según estudios del BBVA.

No obstante, tras la intervención del BCE, la deuda española logró recuperarse y al cierre de las Bolsas europeas cotizaba ya a un nivel inferior al del lunes, con una prima por debajo de los 315 puntos básicos.

Una trayectoria similar, incluso más agudizada, siguieron los títulos de deuda soberana italiana. La prima de riesgo llegó a escalar hasta casi 350 puntos básicos, acercándose a la española. En el caso italiano, la prima ha escalado casi 150 puntos en poco más de una semana, colocándose en máximos históricos. Al cierre también lograba calmarse, y se situaba en algo más de 285 puntos.

Y otro tanto ocurría con las Bolsas de toda Europa. Los principales selectivos europeos abrían la jornada con una caída libre y en el caso de la bolsa de española el descenso se acercó al 4%, y en la italiana llegó al 3%.

El Ibex-35, principal indicador español y uno de los blancos favoritos de las últimas crisis bursátiles, veía como la presión de los inversores lo dejaba al borde de los 9.200 puntos, un soporte de referencia para los analistas financieros. Carlos Galán, analista de Scalping, afirma que «en tanto que el selectivo español no pierda esa zona, podemos estar tranquilos». Una tranquilidad difícil de encontrar estos días y que algunas bolsas como la portuguesa y francesa recibieron en un fallo técnico en los sistemas de Euronext que obligó a suspender sus cotizaciones a media mañana durante varias horas.

Pero llegaron los rumores y en este caso, eran positivos. Tras regarse como pólvora la noticia de que el BCE estaría comprando deuda de los países periféricos para contener la hemorragia, los mercados empezaron a reducir sus descensos y en el mejor de los casos, consiguieron cerrar la sesión en positivo.

Los bancos tiran del carro

Si el lunes la banca sufría —en casos como el del Commerzabank alemán con retrocesos de hasta un 8%— ayer fue el sector financiero el que tiró del carro y sacaron a flote a sus respectivos parqués. En el Ibex-35, que después de rozar sus mínimos anuales consiguió cerrar a con un leve descenso del 0,69%, los dos grandes bancos, el BBVA y el Banco Santander, subieron un tímido 0,72% y 0,22%, respectivamente. Poco, pero arriba. En Italia, Unicredit e Intensa Sanpaolo, los dos bancos que el viernes pasado fueron víctimas de la rumorología que asegura que suspenderán los test de estrés, ayer se anotaban importantes avances de entre el 3% y el 6%.

La bolsa italiana y la portuguesa, las dos más castigadas el lunes, lograron ayer incluso cerrar en signo positivo. Pero los analistas advierten que no se pueden lanzar las campanas al vuelo.

Y mientras en los mercados se registraban estos momentos de tensión, los gobernantes europeos vivían su particular vía crucis. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, se reunía en España con el Rey y con el presidente del Gobierno para pasar revista a las medidas puestas en marcha en nuestro país. Y unas horas más tarde se desplazaba al rescatado Portugal para analizar la situación.

Entre visita y visita, Van Rompuy trataba de convocar una nueva cumbre de los jefes de Estado europeos para el viernes, tras el fracaso de la del lunes. Con poco éxito, hasta el momento, ya que algunos países, como Alemania, se resisten.

Rodríguez Zapatero mantenía un encuentro previo con la flamante vicepresidenta primera, Elena Salgado, que ayer mismo juró su nuevo cargo, para preparar el mensaje a enviar a Europa. Un mensaje que finalmente consistió en lanzar balones fuera y pedir responsabilidades a Alemania.

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