Durante los meses de febrero y marzo se registró un número elevado de delfines listados muertos debido al morbillivirus

Un brote de mortalidad «inusual», más elevado de lo normal, en delfines listados se ha producido durante los meses de febrero y marzo en el litoral valenciano. El morbillivirus, «muy similar» al que ya ocasionó episodios de mortalidad en 1990 y 2007, ha afectado, fundamentalmente, a lactantes y neonatos. Así lo han hecho público el catedrático y director del Laboratorio de referencia de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) de la Universidad Complutense de Madrid, José Manuel Sánchez-Vizcaíno, y el jefe de veterinarios del Oceanogràfic de Valencia, Daniel García, durante la presentación del «Proyecto Sanidad Marina», dedicado al estudio de las enfermedades infecciosas y toxicológicas de la fauna marina para conocer sus causas y establecer medidas de control.

En estos momentos, indicó Daniel García, estamos en una fase de «silencio epidemiológico», en la que la mortalidad ha cesado, «pero no podemos descartar al cien por cien que no vaya a continuar». En este sentido, Sánchez-Vizcaíno explicó que si la onda epidémica se vuelve a activar y hay un segundo brote, éste será más importante: «En ocasiones anteriores, ha provocado un mayor número de muertes».

El catedrático señaló que pronto saldríamos de dudas: «El segundo pico se ha producido entre el día 60 y el 80 desde el inicio de la epidemia, casi siempre. Y estamos a punto de llegar a tal fecha».

No afecta a los humanos

Los expertos han descartado que la enfermedad se transmita a los humanos, ya que el virus «está completamente adaptado a los delfines y sólo podría saltar de una especie de delfín a otra». Los humanos, comentaron, tenemos nuestro propio morbillivirus, el del sarampión.

El morbillivirus afecta al sistema inmune de los animales, que suelen tener infecciones «de carácter secundario». Los delfines presentan problemas respiratorios y lesiones en los pulmones, así como fallos en el sistema nervioso que pueden provocar desorientación.

La enfermedad se puede controlar en algunas especies con vacunación, indicó Sánchez-Vizcaíno. «Se podría hacer una vacuna para delfines en cautividad, pero proteger a los silvestres es más complejo», comentó el catedrático. Por ello, dijo, lo importante es conocer cuáles son los factores de riesgo que permiten que se desarrollen estas epidemias.

El «Proyecto Sanidad Marina» ha creado una técnica molecular de detección del virus «cien veces más sensible» que la empleada hasta ahora, permitiendo detectar «un gran número de casos».

El proyecto está integrado en el contexto de la red de control de varamientos de Tortugas y Cetáceos en el litoral de la Comunidad Valenciana. Tiene un laboratorio en Madrid -Centro de Vigilancia Sanitaria (VISAVET)- y otro en el Oceanogràfic, así como un banco de tejidos con información genética y epidemiológica.