Columnas

Opinión

Columnas / EL RECUADRO

Elcano: «Media vuelta... ¡Ar!»

¿Pero esto qué es? ¿La vuelta al mundo del «Juan Sebastián Elcano» o el coro de la Viña, «A Venecia del tirón»?

Día 09/01/2011
CUANDO después de pasar todas las fatiguitas del mundo tras la muerte de Magallanes a manos de los indígenas en Filipinas pudo hallar Juan Sebastián Elcano el nuevo camino a la Indias Orientales y completar la vuelta al mundo con la nao «Victoria», con la que llegó a Sanlúcar con sólo 17 marineros desmayaditos, el rey Carlos I le otorgó blasón: una esfera del mundo sobre la que campeaba una filacteria con la leyenda latina «Primus circumdedisti me» («Fuiste el primero que me dio la vuelta»). La ministra Chacón va a tener que hacer algo por el estilo con el capitán de navío don Manuel de la Puente Mora-Figueroa, comandante del bergantín-goleta «Juan Sebastián Elcano» en su LXXXII crucero de instrucción como buque-escuela de la Armada. No digo blasón. Hablo de algo tan marinero como una metopa. ¡Lo que le gusta a la Armada una metopa! Tú visitas un buque de la Armada y, a poco que seas, no sales por el portalón sin tu metopa puesta.
La metopa que, cuando vuelva de su viaje, Carmen Chacón podría entregar al comandante del buque gaditanísimo que ayer zarpó de la Bicentenaria Cuna de la Libertad representaría una silueta del bergantín-goleta desde el rediente de la muralla de San Carlos con todo el trapo desplegado, con una leyenda. En castellano, catalán, gallego y vascuence, naturalmente, como los cartones de leche de Eroski, que eso del latín es facha y además ya no saben latín ni los curas: sólo saben latín los toros de don Eduardo Miura. La dedicatoria al comandante del buque que para los gaditanos es como de la familia diría: «Al capitán de navío don Manuel de la Puente Mora-Figueroa, que igual que el marino de Guetaria fue el primero que dio la vuelta al mundo, ha sido el primero en ordenar al "Juan Sebastián Elcano": "Media vuelta al mundo...¡ar!".»
Cómo estarán de tiesas nuestras Fuerzas Armadas que no hay dinero ni para que «Elcano» dé la vuelta al mundo. Cuando Antonio Martín, mi compadre de Carnaval, vio los puertos que tocará «Elcano» tras zarpar ayer de Cádiz, me dijo:
—Compare, ¿pero esto qué es? ¿La vuelta al mundo del «Juan Sebastián Elcano» o el coro de la Viña? ¿Se ha fijado usted que este año «Elcano», en vez de ir a América, va como aquel coro que sacamos usted y yo, «A Venecia del tirón»?
Esto es lo que hay. Con el takatá chin chin pom pom de la reducción de gastos de Defensa, vámonos que nos vamos a dar sólo media vuelta al mundo: «Vámonos, vámonos,/con el crucero de "Elcano",/qué buque más gaditano,/a Venecia del tirón». Y todo lo más lejos a Estambul, y a cositas que estén por aquí cerca, ¿eh?, a Londres, a Hamburgo, a Lisboa... Después de la conversión de la tradicional Vuelta al Mundo de «Elcano» en apenas una Media Vuelta a Europa, no me extrañaría que Carmen Chacón ordenara a nuestra Aviación que las gloriosas alas de España vuelen bajito y despacito, para no gastar gasolina y que dote al Ejército de Tierra del teléfono de Gila, para que reclamen al enemigo el obús que le han disparado, que nada más que tenemos uno y es de Huelva, colega.
Mientras tanto, esas Fuerzas Armadas convertidas por ZP en la ONG titulada «Despilfarradores sin Fronteras» siguen costándonos más de un millón de euros al día con su absurda presencia en Afganistán. Yo no sé qué pintamos en Afganistán. Pero sí sé lo que pinta la bandera de España ondeando gloriosamente en la popa del «Juan Sebastián Elcano» por los mares de América o por las Filipinas donde mataron a Magallanes y ahora resucita la lengua castellana.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.