Libros

Libros

Chris Stewart: «El humor es una buena manera de alcanzar a la gente»

El escritor participa hoy en un laboratorio multimedia sobre la práctica del periodismo cultural en la era digital en el Hay Festival de Segovia

Día 23/09/2010 - 19.08h
Fue batería del grupo Genesis, esquilador de ovejas en Suecia, y aventurero sin remedio. Chris Stewart no dejó de reírse durante toda la entrevista. Se ha ganado a pulso su fama de divertido.
ABC
Chris Stewart y su loro
Un día, el escritor decidió abandonar su Inglaterra natal y trasladarse, junto a su mujer, a una casa en la Alpujarra granadina. Ni luz ni agua ni nada. Los primeros diez años los dedicaron a construir su «paraíso privado». Después contó la experiencia en el libro «Entre limones: historia de un optimista», que rápidamente se convirtió en éxito, y al que le siguió «El loro en el limonero». Loro que, por cierto, murió hace unos meses. Esta pasada primavera, Stewart regresó al panorama literario con «Tres maneras de volcar un barco», de la editorial Salamandra, que narra las peripecias que su autor vivió hace treinta años cuando, sin haberse subido a un barco en su vida, le propusieron ser el patrón de un velero durante todo un verano por las islas griegas. Él, que le cuesta decir no, aceptó.
«Soy inglés, y uno de los defectos que tenemos los ingleses es el exceso de modestia. No puedo decir: “Este libro es estupendo”. Pero sí que te ríes, que es muy ligero y asequible y que aunque entretiene, también conmueve. A mí me gusta escribir con gracia, lo que soy es un payaso.» Así lo describía él entonces. Esta noche llega al Hay Festival de Segovia para participar en un laboratorio multimedia sobre la práctica del periodismo cultural en la era digital, junto al director literario de «Plaza&Janés», David Trías; el fotoperiodista Álvaro Ybarra Zavala; el redactor jefe de Cultura de ABC, Jesús García Calero; y la responsable de Cultura de ABC.es, Inés Martín Rodrigo.
– ¿La clave está en el sentido del humor?
– Exactamente. Mira, acabo de volver de Níger, África. Fui con Oxfam a hacer un reportaje sobre la incipiente hambruna. La mitad de la población padece la falta de alimentos, sus animales se mueren y las perspectivas de futuro son muy malas. Era la primera vez que hacía este tipo de reportajes, y pensé: «Yo soy un escritor de cosas graciosas, de playa... No sé cómo voy a escribir sobre temas tan serios». Pero me di cuenta de que aunque no se puede hablar en un tono ni ligero ni cómico, el humor es una buena manera de alcanzar a gente que de otro modo no lo leería, el humor es un arma incluso para tratar cosas más serias.
– ¿Y además de humor, qué otros ingredientes no faltan en sus novelas?
– La filosofía. No es que la ponga intencionadamente, sino que forma parte de mí. Un libro es la esencia de la persona que lo escribe. Describo mi manera de pensar. Tenemos que aprender a vivir de una manera más responsable. No quiero ser moralista, pero este libro es también un viaje en busca de la belleza de la vida. Son imprescindibles la belleza, el amor, la naturaleza... Soy un viejo hippy poco materialista.
– ¿Pero todas las historias que cuenta en sus libros son estrictamente reales o le echa un poco de cuento para darle emoción?
– Jajaja. Buena pregunta... Este libro está escrito treinta años después de haberlo vivido. Y no tomé notas ni apuntes porque no estaba pensando en escribir. Pero bueno, muchos libros se escribieron treinta años después de los acontecimientos. El tiempo es un filtro que quita las cosas más aburridas y pule las más destacadas. Pero es todo cierto, no soy capaz de inventar nada.
– Entonces, ¿no se ve escribiendo novelas de ficción?
– Me encantaría. Para mí es el colmo del arte de escribir, crear personajes y mundos, pero por ahora no me atrevo.
– ¿Pero no le presenta Jane (uno de los personajes del libro) como «alguien que es capaz de dedicarse a cualquier cosa que se le ponga por delante»?
– Más o menos me atrevo a todo… Aunque cada vez me enfrento a menos cosas y sólo quiero estar en mi cortijo. De hecho, ante este último viaje a Níger me sentí un poco aprensivo. No sabía cómo afrontarlo. Luego las cosas no son tan difíciles como uno teme.
– Vamos, que está más pausado con los años
– Es que estoy cada día más contento con los placeres del huerto, mi mujer y mis animales. La belleza de la naturaleza. Aunque dicen que África se mete en tu corazón y a mí se me ha metido y tengo ganas de volver.
– Entonces, ¿sigue siendo la Alpujarra su «paraíso privado» o se ha llenado de turistas después de que se publicase «Entre limones»?
– Hay una plaga de ingleses viviendo allí y muchos me echan las culpas a mí, pero no lo acepto; hubiesen venido de todas maneras. La gente urbana también proviene de los pueblos, aunque muchos han perdido ya sus raíces, su contacto con la tierra y la naturaleza.
– ¿Y vivir entre animales qué le aporta?
– Cuando nací mi familia tenía un perro, y desde entones he vivido con animales. Ahora tenemos dos perros, siete gatos, gallinas, palomas y ovejas. Te dan un placer muy profundo. Hay quienes no los aguantan, pero yo no me fío de la gente a la que no le gustan los animales.
– ¿Y qué queda del Chris Stewart de Génesis y del que esquilaba ovejas en Suecia?
– Génesis fue mi niñez. Toco la guitarra todos los días, aunque fatal; pero la batería la dejé, no tengo el don de ser músico. Y respecto a las ovejas, las sigo esquilando, sólo que ahora ya no lo hago como trabajo, sino que esquilo las mías y algunas del pueblo. Pero ser esquilador me permitió ir a sitios muy remotos y conocer a gente muy peculiar. Ha influido mucho en mi forma de pensar.
– ¿Y qué me dice del libro digital?
– Temo que tiene futuro, pero conmigo nunca. A mí me gusta su olor, manejarlo, colocarlo en la estantería de la biblioteca, volver a un libro muy querido y ver las manchas de vino y de salsas. Un libro electrónico es algo anodino.
– Bueno, ¿y se ve volviendo a Londres o ya no hay quien le saque ya de Andalucía?
– Que va, llevamos 21 años aquí (en la Alpujarra granadina) y no tenemos ninguna intención de irnos. La gente vive esclavizada y manipulada por los medios y por los intereses mercantiles, obsesionados con la seguridad, el confort y el materialismo, y eso va matando las joyas de la vida. Viven en una cápsula donde no hay espacio para experimentar. Eso es otro de los temas de los que habla este libro. Navegar en alta mar en un velero es perder todo ese sentido de la seguridad, pero es también olvidarte de las preocupaciones y enriquecerte.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:
NATIVIDAD PULIDO Es uno de los artistas más singulares del Renacimiento español. Se dedicó exclusivamente a la pintura religiosa, pero fue tremendamente original

Sigue ABC.es en...

Buscador de eventos
Búsqueda sencilla
Lo último...
Lo bello
lo útil

Hoy en TV

Programación Televisión

Últimos vídeos

El FBI libera a 105 menores víctimas de explotación...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.