Castilla y León

Castilla y León

La Junta cifra en 141 los ciervos muertos por un brote que «está remitiendo»

Asegura que la pasteurelosis es una bacteria «relativamente débil» y de «fácil tratamiento» y descarta su contagio a los humanos

Día 18/08/2010
La pasteurelosis, la enfermedad confirmada por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid) como la causante de la muerte de un centenar de ciervos en las provincias de Zamora y León es una bacteria «relativamente débil, susceptible a la mayoría de los detergentes» y de «fácil tratamiento» mediante la prescripción de antibióticos como la penicilina o la amoxicilina. Así lo confirmó ayer la viceconsejera de Desarrollo Rural, María Jesús Pascual, que compareció junto al consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez y el viceconsejero de Desarrollo Sostenible, José Manuel Jiménez, para lanzar un mensaje de tranquilidad a los ganaderos de las sierras de La Culebra y La Cabrera, principales zonas afectadas.
En total, según datos hechos públicos por la Junta, son 141 los animales aparecidos muertos hasta ayer —130 en Zamora y otros once en León— y aunque no se descarta que sigan apareciendo cadáveres —estos animales eligen para morir lugares recónditos del monte—, «la enfermedad está remitiendo», declaró José Manuel Jiménez, que quiso desmentir así las cifras manejadas días atrás por algunos vecinos de la Sierra de la Culebra, que hablaban de la existencia de hasta 700 ejemplares muertos. Sobre los lugares en los que se hallaron los cadáveres, la mayoría de ellos fueron encontrados en cotos privados de caza, mientras que el resto aparecieron en la Reserva Nacional de la Sierra de la Culebra, por lo que De Santiago-Juárez brindó la ayuda del Gobierno regional en la recogida de cadáveres si así fuese necesaria, mientras pidió a diferentes colectivos que «no alarmen» a la población. «Eso no se puede hacer aunque uno esté muy aburrido en verano», criticó el portavoz en referencia al PSOE.
Por su parte, la viceconsejera de Desarrollo Rural habló sobre la posibilidad de que la bacteria se transmita a los humanos, un hecho del que hasta la fecha no hay ningún caso descrito y que «tampoco se puede producir», ya que este germen muere si la carne es cocinada a más de 55 grados. Además, en caso de consumir carne infectada se elimina directamente por los propios jugos gástricos. En cuanto al contagio a las cabañas ganaderas, explicó que, de producirse, éste se transmitiría vía aérea, pero la pasteurelosis se trata de una bacteria conocida «perfectamente por los ganaderos», al igual que su tratamiento y dispone de una vacuna «ampliamente difundida». De hecho, sostuvo, «muchos ganaderos la incluyen dentro del cuadro de vacunación», aunque admitió que su administración se mantiene de momento de forma «voluntaria». En cuanto a la posibilidad de vacunar a los animales salvajes, José Manuel Jiménez reconoció su «complicación», debido, entre otras causas, a su dispersión.
En su aparato respiratorio
Sobre la enfermedad, María Jesús Pascual detalló, en consonancia con lo dicho días atrás por expertos veterinarios, que se trata de una afección provocada por la pasteurella multocida, una bacteria que reside de forma habitual en el tracto respiratorio de los animales, y que el desarrollo de la enfermedad provocada por el citado microbio depende de una serie de factores medioambientales adversos, situaciones de estrés o golpes de calor «como el producido en julio en Castilla y León», que pueden atacar más o menos al animal dependiendo de su estado físico. En este sentido, el viceconsejero de Medio Ambiente, no descartó que siguieran apareciendo animales muertos durante septiembre, época de la «berrea», en la cual el venado está más débil.
No obstante, ambos responsables se mostraron convencidos de que la aparición de cadáveres comenzará a remitir. De hecho, los dos últimos ejemplares (un ciervo y una cervatilla), cuyas muestras acaban de ser enviadas a analizar a los tres laboratorios de referencia en León, Algete (Madrid) y Granada, en principio «no se identifica en ellos está enfermedad», ya que fueron encontrados vivos y con signos de haber sido atacados. En cualquier caso y como medida de prevención, «todo dispositivo puesto en marcha se mantendrá durante un tiempo y cualquier animal muerto que se detecte donde se ha producido el brote será sometido a todas las pruebas para descartar cualquier enfermedad posible», sostuvo al respecto la viceconsejera.
Un protocolo que, según recordó el consejero de la Presidencia, comenzó el pasado 27 de julio, el mismo día que apareció el primer ejemplar muerto y que se declaró la alerta sanitaria. Desde entonces han sido siete los cadáveres recogidos para tomar muestras, aunque en dos de ellos no se pudieron efectuar las necropsias, por su avanzado estado de descomposición. Los representantes de la Junta recordaron ayer además que el de Castilla y León no es el primer caso de pasteleurosis que se registra, ya que esta bacteria fue detectada ya en los Montes Universales y en Cádiz. Preguntados por la posibilidad de que esta enfermedad estropease la temporada de caza, señalaron que aunque todavía no es descartable, la tasa de mortandad a causa de esta bacteria ha sido hasta la fecha muy baja —entre el tres y el 3,5 por ciento de los 3.500 que existen— y sólo la muerte de cérvidos por ataques de lobos ronda un 9 por ciento.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:

Sigue ABC.es en...

El tiempo...

Lo último...
Últimos vídeos

Abogados dicen que al maquinista le podrían caer 7...

Hemeroteca

La portada de...

Un día en tu vida:

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.