Gael vuelve a Babel
ABC Gael García Bernal y Michelle Williams
Viernes , 04-06-10
Mamut
| ((( | Suecia, Alemania, Dinamarca | 2009 | 125 min. | Género-Drama | Director_Lukas Moodysson | Actores-Gael García Bernal, Michelle Williams, Marife Necesito, Sophie Nyweide |
FEDERICO MARÍN BELLÓN
El cineasta sueco Lukas Moodysson, quien se diera a conocer en los noventa con «Fucking Amal», elegida mejor película europea del año, afronta su reto más ambicioso e internacional, una especie de «Babel» menos extremo, más real. Con Gael García Bernal y Michelle Williams como prototipo de pareja esclava de su propio éxito, Moodysson reflexiona sobre el amor y la paternidad con un discurso interesante, que sólo se diluye por algún exceso de obviedad. El mal que aborda la cinta es universal: sus protagonistas apenas disfrutan de su hija de ocho años, que pasa la mayor parte del tiempo con una cuidadora (ahora se llaman así, una vez superados los términos de chacha, criada y sirvienta, entre otros), una mujer filipina que a su vez envía dinero a su país para que a sus dos hijos no les falte de nada.
Gael es un genio de los videojuegos, un niño grande, y Michelle una cirujana de urgencias, que trabaja por la noche y apenas puede disfrutar de su familia. Hay otras madres atrapadas en la tela de araña que teje el cineasta sueco, pero es mejor no dar más pistas. Todos los personajes se desviven por sus hijos y ni uno es capaz de cubrir su principal necesidad. Los más pequeños son así los protagonistas en la sombra. Frágiles e indefensos, en el primer mundo sufren el aislamiento, una minucia al lado de lo que les espera en el tercero.
En una película que transcurre en tres países diferentes y en ambientes opuestos, no es difícil leer los paralelismos que traza el director. Si acaso, puede llegar a ofender su simpleza, lo evidente de alguna metáfora, lo tópico que parece, por ejemplo, que la niñera filipina compre un balón de baloncesto para enviárselo a su familia y que un plano delate el origen de la pelota, que por supuesto es el que todos imaginan. En efecto, todos estamos conectados y todos nos necesitamos. Se podría decir de un modo más sutil, pero recordarlo nunca está de más.
Las virtudes del filme superan en cualquier caso los detalles criticables. La producción es lujosa y los intérpretes funcionan a la perfección, desde las estrellas a la parte más exótica del reparto. (Gael ya no lo es). Marifé Necesito transmite con una mirada más megas de información de los que pueden bajarse por internet en una tarde. Run Srinikornchot es igual de creíble como madre, como joven de la que es difícil no enamorarse y como prostituta. Ni uno solo de los secundarios chirría dentro del engranaje.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...
Facebook ABC.es