Actualizado Martes , 11-05-10 a las 11 : 55
«Reclamamos la responsabilidad de la operación que ha sido llevada a cabo en Madrid. Ha sido efectuada por el grupo de la mártir Abu Zeinab». La «operación» que reivindicaba este interlocutor anónimo, mediante una llamada a una agencia de noticias de Beirut hoy justo hace 25 años, no era otra que el considerado como el primer atentado islámico con muertos perpetrado en España: el 12 de abril de 1985, una bomba hacía explosión en un restaurante situado junto a la base aérea estadounidense de Torrejón de Ardoz, que costó la vida a 18 personas e hirió a otras 82.
Un número de víctimas inolvidable, teniendo en cuenta que ese mismo año, uno de los más sangrientos de su historia, ETA había asesinado a 37 personas en varios atentados, que, según anunciaba el comunicante, no sería la última: «Este es el comienzo de nuestras acciones fuera del Líbano, hasta que el último soldado israelí abandone ese territorio. Esta matanza que hemos llevado a cabo es una represalia por las realizadas en la zona de Bir Al-Abed».
En 1982, Israel había invadido el sur de Líbano para expulsar a las guerrillas de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), dirigidas por Yaser Arafat, y, a pesar del acuerdo alcanzado en mayo de 1983 entre ambos países para que los israelís retiraran a sus tropas, esto no ocurrió, progresivamente, hasta bien entrado 1985, dejando, aún así, una llamada «zona de seguridad» de unos 850 kilómetros cuadrados.
La venganza de los terroristas islámicos quedó sin embargo impune. La investigación sobre el atentado en «El Descanso», así se llamaba el restaurante frecuentado por militares estadounidenses, que eran, en principio, el principal objetivo a pesar de que todos los muertos fueron españoles, se archivó provisionalmente el 9 de marzo de 1987 por falta de autor conocido.
En el sumario, que contaba únicamente con seis tomos, tan sólo figuraba la reivindicación hecha en su día por la organización terrorista «Yihad Islámica», que en aquella época realizaba gran cantidad de atentados, con muchas víctimas mortales, en otros puntos del planeta.
El ataque contra establecimiento de Torrejón se produjo a las dos de la madrugada, cuando «un joven que fingía aguardar mesa, entró con una bolsa en los servicios, donde pudo activar el explosivo, y al salir lo dejó debajo de la barra, junto a la puerta de los lavabos», señalaron a ABC algunos testigos presenciales.
José Barrionuevo dijo que fue ETAEn un principio, el entonces ministro del Interior, José Barrionuevo, sostuvo que el atentando con 15 kilos de cloratita había sido obra de ETA «en colaboración con grupos euro terroristas», y eso pese aquel al día siguiente ya se había producido la reivindicación del grupo islamista, algo, por entonces, nada común.
«Me encontraba en la barra cuando en un momento dado sentí como una pequeña vibración. No le di importancia, aunque inmediatamente después hubo un fogonazo. Aquello, lo que fuera, reventó y las puertas de los servicios salieron volando por los aires, hacia mí, despedidas por la sala. Una lluvia de cascotes y vigas se desplomó desde el techo y los muros hacia nosotros», contó a ABC uno de los camarero del restaurante, a quien tuvieron que sacar semiinconsciente a rastras por un agujero hecho en la pared.
La investigación llevada a cabo tras el atentado no pudo determinar la autoría. El caso se retomó a principios de los 90 dentro de otras investigaciones sobre terrorismo islamista, pero los nuevos interrogatorios no aportaron nada nuevo. Sin embargo en el 2005, con el 11-M aún muy reciente, se volvió a reabrir el caso cuando un testigo protegido identificó a Mustafá Setmarian Nasar como uno de los autores materiales del atentado de Torrejón.
«Después, cuando me he enterado de otros atentados, la cabeza parece que me va a estallar, y luego paso dos semanas muy fastidiadas», contaba en 2005 Vicente González, otro antiguo camarero de «El Descanso», quién asegura que intenta olvidarlo con todas sus fuerzas, pero no puede.

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